Archivo mensual: marzo 2018

Felicidad comercial

comercio-digital.jpgEl lugar de compra sigue siendo fundamental en las relaciones comerciales

JC Valero / día 20 de marzo de 2018 / abc.es

Los ciudadanos hemos asumido con gran rapidez los cambios que propone la tecnología y nos hemos vuelto más exigentes con la inmediatez. Un fiel reflejo de esa transformación se produce en el comercio. Reclamamos ser escuchados en tiempo real y queremos disponer de todo instantáneamente, de forma que entre ver algo, quererlo y tenerlo no dejamos que medie tiempo alguno. El comercio catalán canaliza el 16% de la riqueza de Cataluña y afronta el reto de adaptarse al cambio de modelo de las compras a través de los móviles y la omnicanalidad, aunque la tienda física sigue reinando.

El desafío digital se produce en todos los eslabones de la cadena comercial, desde la relación con el proveedor hasta el cliente final, sin olvidar el importantísimo papel de la logística, terreno donde se dirime la competitividad por la necesaria sincronización y precisión para que la mercancía llegue a su destino en tiempo y forma. La clave del éxito comercial está en combinar con naturalidad la tienda física con la virtual, pues el consumidor exige cada vez más una relación durante las 24 horas los 365 días del año.

El lugar de compra sigue siendo fundamental en las relaciones comerciales, no solo porque las tiendas son el gran escaparate de las marcas, como prueba la tendencia de las «flagship, sino porque se han convertido en lugares que proporcionan experiencias que una pantalla jamás aportará, por más táctil que sea. Así lo indican los resultados del sondeo realizado por Cushman & Wakefield a 4.918 personas en 13 centros comerciales españoles con motivo de que hoy es el Día Internacional de la Felicidad. Tres cuartas partes de la muestra asegura sentirse más feliz tras visitar un centro comercial, y el 88% de los visitantes de estas catedrales del comercio, el ocio y los servicios asegura ser más feliz si compra en tienda o establecimiento físico que si lo hace online. Que tiemble Amazon.

 

Cumbre en Barcelona para analizar la relación entre el vino y el cerebro

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Imagen del congreso Brain & Wine

Los expertos reunidos por el grupo Codorniu en el primer fórum internacional de neurociencia enológica, Brain & Wine, concluyen que el consumidor aprecia la cultura del vino pero no tiene interés en centrarla en su composición y transformación

Por JC Valero / día 13 de marzo/ abc.es

En plena semana mundial de la ciencia dedicada al cerebro, Barcelona ha acogido el primer congreso internacional sobre neurociencia aplicada al vino con la participación de destacados neurocientíficos, enólogos, filósofos, musicólogos y sumilleres de primera línea internacional, bajo el auspicio de Codorníu, el grupo bodeguero de mayor tradición en España, con más de 500 años de experiencia vitivinícola.

Los asistentes a Brain & Wine han podido comprobar el influjo de la ciencia en el disfrute que se esconde en una copa de vino y en el descorche de una botella, donde todos los sentidos interactúan. Los maridajes entre vino y música o los transmodales entre música, sabor y olfato, cómo hacer más asequible la degustación y la cocina molecular basada en la tecnoemoción, fueron algunos de los asuntos tratados.

Pero por encima del análisis de lo que nos ocurre cuando paladeamos un buen vino, siempre en función de las expectativas, la mayoría de expertos coincidió en que existe un factor emocional, hedónico, puro epicureísmo que acompaña al trago de un buen caldo. Pero sin pasarse, porque excederse al hablar en exceso de la composición y transformación del vino repele al consumidor medio.

Caída del consumo en España

A pesar de su reconocimiento como alimento saludable de la dieta mediterránea, el consumo del vino en España cae en picado desde los años 70, cuando los españoles bebíamos cinco veces más vino que ahora. En ese tiempo, el consumo de cerveza ha superado el del vino. Los españoles bebemos 16 litros por persona año, cifra distorsionada por los más de 70 millones de turistas que anualmente nos visitan y que gozan de nuestros caldos. En otros países muy de moda, como Bélgica, beben 24 litros por persona y año.

La bipolarización del consumo entre vinos muy buenos e inaccesibles y otros para cada día con mala imagen, hace que muchas bodegas elijan el segmento en el que quieren estar, pero la mayoría opta por tener una cartera variada de tipos de caldos para alcanzar todos los mercados. El grupo Codorniu hace tiempo que intenta democratizar el acceso al vino, mediante distintas fórmulas que invitan a aventurarse en la cultura del vino sin que por ello suponga sacrificios económicos ni demostraciones de una cultura enológica que, en la mayoría de los casos, es más impostada que científica, como ha demostrado el profesor Antonio Palacios, de la Universidad de Rioja y máximo responsable de Laboratorios Excel Ibérica, especialistas en el análisis del vino.

Democratizar la cultura enóloga

El concepto de democratización de la cultura del vino es uno de los retos del sector para acercar este producto a las personas más alejadas de los precios que pagan las élites que, además, exhiben su conocimiento enológico. Buena parte del sector entona un «mea culpa» porque no ha favorecido ni su unión ni la transmisión de un mensaje sencillo y homogéneo de la categoría, ya de por sí complicada por sus variados matices.

En definitiva, se trata de dar en el clavo con un relato al margen del postureo y el protocolo, que suele provocar pánico escénico y complicaciones. El gran reto del vino español es llegar a los hombres y mujeres de entre 28 a 40 años, fundamentalmente para ganar frecuencia de consumo y que el vino no quede relegado a ocasiones especiales para que pase a ser el catalizador de momentos con sustancia más cotidianos, en clara competencia a la cerveza.

Contar los vinos, porque al final son historias que emocionan, es una de las claves. Y que en los restaurantes trabajen juntos cocina y sumillers para representar la parte sólida y la parte líquida de una experiencia que haga felices a las personas. En el congreso Brain & Wine, se puso de manifiesto un rechazo a la terminología al uso de las notas de cata porque aleja el vino de las personas, en vez de acercarlo.

Vocabulario versus experiencia

El profesor Barry Smith, filósofo y director del Institute of Philosophy de la Universidad de Londres, subraya que para experimentar el placer del vino, «nadie piensa que necesite identificar el productor o la añada». En su opinión, los que beben cada día consideran las descripciones de los catadores de vino como «ridículas y tonterías». Efectivamente, en las notas de cata abunda la poesía y descripciones, pero «eso es mero vocabulario» que provoca entre la mayoría de consumidores acusaciones de esnobismo, pijerío porque no se corresponden con la realidad, dado el dilema de que el común de los mortales no puede percibir los sabores y notas que describen los expertos. Un ejemplo es el concepto de mineralidad, que Smith todavía busca en los vinos.

La doctora Qian Janice Wang, neurocientífica y sumiller del laboratorio de investigación Crossmodal de la Universidad de Oxford, recordó algunas notas de cata que se inspiran en la música, como los vinos oxidados como una trompeta, o los solos con ese instrumento de Dizzy Guillespie’s, e incluso a los números de Duke Ellington, propios de una compleja orquesta, como el vino descrito. En su conferencia, Wang citó al enólogo Don Blackburn, que demostró que la música iba bien a los vinos. Otro californiano, Clark Smith dijo que había probado 150 vinos con 250 piezas de música y asegura que hay 37.000 combinaciones posibles de que funcione el maridaje entre vino y música. Entre otras cosas, Smith subrayaba que el Chardonnay Glen Ellen de Napa, California, maridaba bien con la canción “California girls” de los Beach Boys, que su armonía iba bien con el vino.

Maridajes transmodales

Sebastián Tedesco y Bruno Mesz, de la Universidad Tres de Febrero, Argentina, disertaron sobre maridajes transmodales y la correspondencias entre música, sabor y olfato, así como sus aplicaciones al diseño sensorial. A la pregunta ¿puede la música cambiar el sabor del vino?, los investigadores respondieron que música y sabor son variables en el tiempo y, por lo tanto, no son constantes. Mostraron la técnica TDS (dominancia temporal de sensaciones) en la que los participantes en los experimentos indican cuál de ocho atributos de sabor es dominante en un momento dado, tanto en silencio, como escuchando dos músicas: “Discreet Musin”, de Brian Eno, y “La noche en el Monte Pelado”, de Mussorgsky. El resultado de las curvas de medición de los distintos aparatos demuestra variaciones en función de la música.

Christophe Lavelle, del Centre National de la Recherche Scientifique de París, ha tratado el arte culinario en base a la ciencia y sus mitos a la hora de cocinar, maridar y degustar. La civilización puede medir todo, “pero todavía no sabemos lo que ocurre dentro de un souflé”. Después de asegurar que la gastronomía molecular no es sofisticada, sino simplemente entender cómo come el hombre de forma biológica y química, Lavelle mostró que hace 20 años los consejos gubernamentales de su país en las escuelas públicas de cocina se basaban en pelar, segmentar, etc. Hoy en día, en los programas sobre cocina ciencia y tecnología, los jóvenes estudiantes tienen que conocer las químicas que influyen, el impacto de la temperatura, la experimentación, observación y demostración. Ya no tienen que saber cómo cocinar, sino también por qué ocurre lo que sucede en la cocina.

Divorcio productores-consumidores

El divorcio entre productores y consumidores ha sido abundantemente tratado por Antonio Palacios en base a la sencilla tesis de preguntar al consumidor los atributos preferidos y sus criterios de demanda frente al vino. La prueba se realizó con 5 vinos clásicos: vino joven, otro joven de maceración carbónica, un brett, otro moderno y un reserva, el vino más culto y con expectativas de merecimiento generoso. La prueba se realizó con dos tipos de jueces: expertos con anclaje y un panel de 240 consumidores para ver cuál era vino preferido, además de preguntar cuestiones socioculturales. El resultado fue el siguiente mapa de preferencias de los consumidores, distribuidos en seis grupos:

1. Alma de la fiesta, 12,9% consumidores. De mayor componente femenino que masculino. Valora lo ecológico, los vinos frutales y suaves al paladar

2. El culto y solidario 13,3% de los consumidores. Le gusta el reserva. Grupo con talante más progresista, según la lectura de sus periódicos preferidos.

3. Acomodado y abrumado, 11,4%. Es permeable al marketing, tipo hípster. Tiene una alta opinión de sí mismo y de su entorno. Hay que darle lo que el pide.

4. Entendido y enófilo, 28,6%. Los enólogos tienen más aliados de lo que suelen pensar, pero no les atienden con la suficiente atención. A este grupo le gusta todo menos los defectos.

5. Clásico y conservador, 21,9%. Le gusta el carácter del vino viejo, tradicional. Son los de mayor edad.

6. Insatisfecho y explorador, 12%

Ante estos resultados, la pregunta es pertinente: ¿Qué mensajes le dirige el sector al consumidor de vino cuando, por ejemplo, al público joven le gusta la maceración carbónica?

II Jornada SOS Vino en España

Para responder a esas y otras preguntas, este jueves se celebrará en Madrid la II Jornada SOS Vino en España sobre la situación actual y perspectivas de futuro del consumo de vino entre el público joven, como clave para impulsar el crecimiento del sector. Esta jornada da continuidad la celebrada el pasado septiembre sobre la necesidad de democratizar el consumo de vino y hacerlo accesible a todos, para sentar las claves del futuro del sector, con el patrocinio de Lidl.

Y es que el consumo del vino entre el público joven se sitúa un 60% por debajo de la media nacional, cuando son los jóvenes los que tienen una de las llaves para impulsar el crecimiento necesario a medio plazo del sector vitivinícola. ¿Qué tienen en cuenta los jóvenes cuando eligen un vino? ¿El precio, la etiqueta, la historia que hay detrás? ¿Qué debe hacer el sector para llegar a ellos? ¿Qué han hecho mejor otros sectores? Fernando Mora, Master of Wine, planteará estas cuestiones en una mesa redonda con la participación de reconocidos expertos en el mundo del vino, desde el punto de vista del mercado, los productores, el marketing, la comunicación y la activación.

Susana García, directora de la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE), aportará cifras actualizadas del consumo de vino en España y Analía Blanco, directora de Compras de Lidl España, proporcionará sus cifras como uno de los principales puntos de distribución en España (en 2016 Lild compró más de 75 millones de litros de vino a productores españoles, y su oferta supuso el 7% del volumen total de vino de la gran distribución).

 

Maestro de periodistas

Joan Corbera

Joan Corbera (1972-2018)

Comunicador, dirigió Europa Press en Cataluña, colaboró con ABC y lideró la comunicación de la Cambra y del Liceu

Por JC Valero / día 9 de marzo/ abc.es

Joan Corbera (Granollers, 1972) fue un excelente periodista y mejor líder en comunicación. Su bonhomía y profesionalidad transmitían confianza, principal activo en estos turbulentos tiempos. Era un mago en crear emociones positivas basadas en la empatía y en una apuesta permanente por su interlocutor.

Maestro de intangibles, en su caso eran de fácil demostración, puesto que quienes se ponían en sus manos tenían la seguridad de su cumplimiento futuro. Desde una actitud de permanente escucha, sabía persuadir a partir de la más adecuada narrativa o “storytelling”, ya fuera en sus escritos, en sus clases o aconsejando a líderes como el presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, Miquel Valls, o el ex director del Gran Teatro del Liceu, Roger Guasch.

Afable, bondadoso, extremadamente honrado y de sencillo trato personal, transmitía pasión en todo lo que hacía. Así lograba la preciada conexión emocional que sirve de antesala de la confianza. Arquitecto de reputaciones y estratega de la complejidad, su formación como abogado (se licenció en Derecho en la Universidad de Navarra antes que en Periodismo por la Pompeu Fabra) le dotó de solidez intelectual, que amplió con un máster en Estrategia de Comunicación por la Columbia University.

Hace 20 años se incorporó a la redacción catalana del diario Expansión. Desde 2007 dirigió la delegación de Europa Press en Cataluña, donde implantó el servicio multimedia y lanzó una web en catalán y un servicio en aranés. En 2011 fue director de comunicación de la Cámara de Comercio de Barcelona, donde diseñó y lanzó el Club Cambra y la sala de prensa virtual.

Logró recuperar la imagen y prestigio local, nacional e internacional del Gran Teatro del Liceu, así como su carácter social, desde que en 2013 fue su director de comunicación y relaciones institucionales. El verano pasado dio un paso al lado para enfrentarse al cáncer que ha acabado con su vida. Como filántropo, impulsó Música en Vena, asociación que mejora las estancias hospitalarias de pacientes con actuaciones en directo. Ha donado su cuerpo a la ciencia.

Colaboró en diversos medios de comunicación y hasta el último momento en el programa «Converses» de COPE y en el diario ABC, donde publicaba columnas de opinión. Como docente, la mejor evaluación es la de los alumnos. Algunos confiesan en patatabrava.com que Corbera era «genial», el mejor profesor que han tenido, porque en sus clases se divertían al tiempo que aprendían periodismo, a escribir y, sobre todo, a pensar. Innumerables son las perlas que sus pupilos dejan para la posteridad, como: «En el infierno hay un espacio reservado para los que ponen una coma entre el sujeto y el verbo». Corbera siempre estará en El Paraíso, que también es el nombre de la finca familiar de su esposa, Cristina Castelló.

 

Feminismo versus edadismo

A mi juicio, la mayor discriminación la padecen los mayores de 50 años que se ven paulatinamente apartados de sus empleos por razones de edadnotebook-writing-person-pencil-girl-play-837883-pxhere.com

 

Por JC Valero / día 6 de marzo/ abc.es

La protesta de la mujer ha desplazado la de los pensionistas y acapara la atención por su huelga general convocada para este jueves. La estadística señala una desigualdad salarial por razones de sexo, pero sin matizaciones. El resultado de la media es que los hombres salen mejor pagados porque trabajan más horas. Es el trabajo a tiempo parcial y las actuales medidas de conciliación familiar, como la reducción de jornada o la excedencia laboral por cuidados de hijos o familiares, las que inciden y acentúan la desigualdad de la mujer en España. Lo pone de manifiesto el Indicador de Desigualdad de Género en España 2018 que ha elaborado el Observatorio de Investigación de la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras (RACEF) que dirige Ana María Gil, catedrática de Economía de la Universidad de Barcelona.

La autora del estudio señala que la ley debería garantizar que padres y madres puedan cuidar de sus hijos de forma equitativa e implementar políticas para que así sea, de la misma forma que fomentar que el cuidado de personas dependientes recaiga tanto en hombres como en mujeres, como ocurre en algunos países europeos que ya tienen una legislación que lo facilita.

A mi juicio, la mayor discriminación la padecen los mayores de 50 años que se ven paulatinamente apartados de sus empleos por razones de edad. El edadismo en la era de la exaltación de la juventud, causa una generalizada desigualdad porque es transversal y afecta por igual a mujeres y hombres. Resulta paradójico prescindir de los mayores cuando crece la esperanza de vida y los catalanes reducen la tasa de natalidad a 1,34 hijos, muy lejos de la de reposición, situada en 2,1. Expertos en demografía alertan hace tiempo del drama de un «procés» en el que la primera maternidad llega a los 33 años y dificulta la llegada de más hijos. Adelantarla, evitaría el envejecimiento de la sociedad y el hundimiento del Estado del Bienestar.

Empresas e instituciones no pueden abandonar en la papelera de la historia a los mayores en sus plantillas y programas políticos, porque también hay «seniors» entre sus clientes, proveedores y votantes. El desafío generacional afecta a todos los aspectos de la sociedad y, por supuesto, a la gestión del talento y de las organizaciones. Frente a la pretendida igualdad entre sexos, el edadismo ya nos iguala.

 

Avenida Futuro: De la ciudad inteligente a la metrópoli sabia

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Luca de Meo, presidente de Seat

Ser inteligente no está de moda. Da miedo la ausencia de esa cualidad humana en la cúpula que nos gobierna, cuando los que mandan se supone que deberían integrar nuestra élite en el mejor sentido de la palabra.

Por JC Valero / día 1 de marzo/ellobregat.com

Para compensar, se les llena la boca cuando hablan de convertir los municipios en entes inteligentes. Somos un país de prédicas y de predicadores. Otros confunden la inteligencia con vigilar a los ciudadanos. En Torrelles, por ejemplo, van a poner un chip para controlar lo que tiran los vecinos a la basura. Gran hermano va a entrar en casa.

Cuando resta algo más de un año para las elecciones locales, un tiempo en que las obras nos van a invadir por doquier, especialmente en los municipios donde las alcaldías están en juego, los ciudadanos debemos preguntarnos: ¿tenemos políticos preparados más allá del pastoreo de la población proveedora de votos? Vivimos tiempos de mudanzas y vale la pena recordar lo que dijo Keynes: “Lo importante para un gobierno no es hacer cosas que hacen los individuos y hacerlas un poco mejor o un poco peor, más o menos bien, sino hacer cosas que no se hacen en absoluto”.

El concepto de ciudad sabia es más interesante que el de ciudad inteligente. El profesor emérito de la UPC, Jaume Barceló, defiende la sabiduría de la ciudad por encima de su inteligencia (Smart). Máxime porque la palabra sabiduría en inglés (wise) también responde al acrónimo welness (bienestar), integradora, Smart (inteligente) y ecológica. De modo que hablar de inteligencia urbana no se limita a lo artificial, porque no solo supone desplegar automatismos y monitorizar, aunque sean imprescindibles para avanzar. De lo que se trata es de humanizar las ciudades para transformar su vida mediante la colaboración frente a la jerarquía actual.

La metrópoli sabia debe ser un reactor con todas las capacidades de creación humana. La administración de proximidad, que es gerencial, debe dar por tanto un salto de gestión extraordinario. ¿Tenemos la cultura política para abordar la ciudad sabia o seguimos en las ciudades barricadas decimonónicas? Está claro que tenemos capacidades para desarrollar proyectos inteligentes. El área metropolitana barcelonesa es un ecosistema social y político listo, pero nuestros gobernantes deben dedicarse a hacer cosas que no se hacen. La verdadera metrópoli sabia es la saludable en calidad de vida, colaborativa y cooperativa, donde se desarrolle la economía circular hacia la ecología circular, poniendo énfasis en los ciudadanos.

Inteligencia Artificial y 5G
Entre tanto, la tecnología seguirá su avance vertiginoso y la Inteligencia Artificial (IA) y el 5G redefinirán el concepto de “Smartphone” en los próximos tres a cinco años. Este ‘smarter phone’ se diferenciará de los dispositivos actuales principalmente en dos aspectos: el auge de las interfaces por voz, que convivirán con las táctiles o incluso funcionarán solas, y el fin del uso de apps tal y como lo conocemos. Los dispositivos inteligentes, incluido nuestros móviles, van a ser el vehículo a través de los que se produzca el impacto más importante de la IA en las compañías de telecomunicaciones, medios y tecnología. Su llegada conlleva cambios muy importantes para los usuarios y abrirá importantes debates éticos y regulatorios sobre su privacidad. Pero también impactará en toda la cadena de valor de estas empresas: fabricantes, distribuidores, creadores de contenido o desarrolladores.

L’Hospitalet y los municipios del Baix Llobregat contribuyen de forma decisiva a la grandeza de Barcelona. Nuestras poblaciones ya no son periféricas, puesto que hemos logrado la generación de nuevos ejes metropolitanos que amplifican la potencia capitalina. Reivindico desde aquí el rol de nuestra área metropolitana como capital innovadora y plural, que al tiempo debe ser garante de la confianza empresarial.

Mi reivindicación comienza poniendo en valor el rol histórico de vanguardia tecnológica y de modernidad española que históricamente ha jugado la capital catalana. El economista y ex político Ramón Tamames llega a decir en su última edición del libro “¿Adónde vas Cataluña?” que podríamos haber sido los dueños de España si nuestras autoridades autonómicas no hubieran optado por irse. Pero todavía queda esperanza de que Cataluña, de nuevo, lidere los grandes proyectos económicos en España si los ciudadanos del área metropolitana de Barcelona nos lo proponemos.

Me atrevo a afirmar que existe un amplio consenso en que necesitamos que el área metropolitana barcelonesa siga siendo lo que ha sido hasta ahora: una marca de vanguardia en innovación, diversidad e ingenio. Porque Cataluña y España necesitan intacta la capacidad de seducción de la marca Barcelona, deslumbrante a los ojos del mundo, que le reconoce un progreso expansivo y mestizo, del que podemos presumir sin complejos.

Comparto con Luca de Meo, presidente de Seat, la visión de un futuro con un mayor protagonismo de la innovación, la empresa y la tecnología en nuestra área metropolitana. Y eso no solo significa “negocios”, porque también supone una mejor comunidad, con mayores oportunidades para todos y, en definitiva, con mayor capacidad para preparar a los ciudadanos de cara al futuro. Pero esas grandes posibilidades solo se manifestarán como fruto de la colaboración y como resultado de la unión de los esfuerzos de muchos. Isaac Newton lo dejó dicho: “La unidad es la variedad, y la variedad en la unidad es la ley suprema del Universo”.

Plan Cerdà 4.0
Los autores de Avenida Futuro, un laboratorio de ideas generado por representantes de medio centenar de empresas en el que también participan miembros de entidades y de las administraciones locales barcelonesas, defienden la idea de que Barcelona y su área metropolitana se convierta en una de las capitales mundiales de la innovación.

Para lograrlo, identifican tres estrategias: implicar a los ciudadanos para que haya oportunidades de desarrollo para todos, tejer una tupida red porque las soluciones del futuro no estarán en manos de unas pocas grandes empresas, sino que necesitarán la contribución de muchas organizaciones públicas y privadas, de diferentes tamaños, mucho más ahora que en el pasado; y por último tener una Start-up Strategy para que las ideas del futuro se desarrollen en un lugar que facilite más las primeras etapas de las nuevas empresas.

El motor de la iniciativa ha sido Luca de Meo, de Seat, compañía que también ha editado un libro resumen de las reflexiones a que se ha llegado para explorar el gran potencial de la metrópoli a la que pertenecemos.

Un potencial que no siempre encuentra las vías adecuadas para desarrollarse y que suele enfocarse localmente de una forma solitaria, sin un relato y visión de conjunto de toda el área metropolitana. Necesitamos un “plan Cerdà 4.0” que, a diferencia del proyecto urbanístico sobre el que se construyó la Barcelona moderna, no surja a partir de la creación de un visionario sino de las aportaciones de los propios ciudadanos, fundamentales para que nuestra área metropolitana se convierta en el siglo XXI en lo que fue la Florencia de los Médici en el renacimiento: la capital mundial de la creatividad y la sabiduría más allá de cualquier artificio inteligente.