Archivo mensual: febrero 2017

Caudillos de la igualdad

El discurso igualitario confunde y tiene trampa, al no suponer más que un reclamo de riqueza

img_0421

Francisco Belil, primero por la derecha, preside la Fundación Princesa de Girona y es el vicepresidente de la Fundación Bertelsmann

Por JC Valero/ día 15 de febrero/ABC.es

Disfrutamos de una revolución del bienestar que históricamente nadie pone en duda, aunque ahora parezca que vivimos instalados en una suerte de rebelión del malestar. En este contexto de desasosiego, la igualdad es una palabra recurrente en las discusiones políticas. Hasta el punto de convertirse en la más pronunciada en los discursos, no solo de la izquierda, que hace patrimonio ideológico del término, sino también de la derecha e incluso entre los liberales.

Creemos a pies juntillas que una sociedad igualitaria siempre será mejor que una desigual, pero a juicio de Axel Kaiser, autor de “La tiranía de la igualdad” (Deusto), ese igualitarismo ramplón resulta más inmoral que la propia desigualdad y socava el progreso de nuestra sociedad. Porque el discurso igualitario confunde y tiene trampa, al no suponer más que un reclamo de riqueza. Todos quieren ser iguales, pero iguales al que tiene más, porque nadie quiere ser igual a los pobres.

Con el populismo que nos asalta por izquierda y derecha, crecen las ideas que nos dibujan como un solo pueblo en el que todos nos protegemos gracias a una autoridad que nos controla y guía en cualquier proceso. Siempre por el bien de todos. Este pensamiento que mantiene la supremacía de lo colectivo en detrimento de lo individual, es de inspiración tribal y solamente puede conducirnos al intervencionismo y a la tiranía en forma de nuevos caudillismos.

La verdadera igualdad debe garantizarse en las oportunidades de salida, para que ninguna razón impida avanzar individualmente en cualquier campo por falta de posibilidades económicas. Mejorar y ampliar la educación al alcance de todos debe ser objetivo prioritario. Sin embargo, en materia de Formación Profesional (FP) y Bachillerato existe un exceso de conformismo. En ambos itinerarios, la transición hacia el mundo real no está resuelta y por el camino se pierde la motivación.

La FP dual, que combina enseñanza en aulas y en empresas, es en muchos países del centro y norte de Europa, el puente de plata hacia el empleo. Pero en España la oferta educativa es la más desajustada de Europa en relación a la demanda del mercado laboral, tal y como denuncia Francisco Belil, presidente de la Fundación Princesa de Girona y vicepresidente de la Fundación Bertelsmann, institución ésta última que presentó ayer un estudio sobre la desigual distribución de las oportunidades sociales en Europa. Menos en sanidad, España suspende en el resto de dimensiones: pobreza, educación, empleo, cohesión social y no discriminación. Caldo de cultivo para el caudillismo.

El sueño andorrano

Los empresarios andorranos ponen dos líneas rojas: mantener la soberanía fiscal y la libertad de cerrar acuerdos con cualquier estado del mundo al margen de la política exterior

altimir-kovc-u2025696541847ii-250x250abc

Xavier Altimir


Por JC Valero/ día 15 de febrero/abc.es

Séneca advirtió que no hay lugar tan estrecho donde no se pueda elevar el pensamiento al cielo. Aunque seamos conscientes de las estrecheces del entorno, podemos ser ambiciosos. Eso piensa Xavier Altimir, presidente de la Confederación Empresarial Andorrana (CEA), patronal del encorsetado estado pirenaico que ahora negocia un acuerdo de asociación con la Unión Europea. Los empresarios andorranos ponen dos líneas rojas: mantener la soberanía fiscal y la libertad de cerrar acuerdos con cualquier estado del mundo al margen de la política exterior europea.

En declaraciones al programa «Converses» de Cope, Altimir reclama a la UE que reconozca el «esfuerzo» que ha hecho su país en materia de transparencia bancaria, hasta el punto de que su sistema financiero atraviesa una crisis de identidad al entrar en vigor este año el intercambio de información, lo que a la práctica ha supuesto la pérdida de muchas cuentas porque ha llegado el fin de los capitales no declarados en los países de origen de sus titulares.

El gobernador del Banco de España, Luis María Linde, resumió las ideas liberales de Josep Pla en un ensayo publicado en 2003 en Revista de Occidente con el título «Mercados libres y buena moneda». En opinión del regulador financiero, en los mercados y en la estabilidad monetaria se resumía la esencia misma de la vida para Pla, porque «no hay nada más bello que un pueblo con mercado», decía el «homenot» ampurdanés que experimentó personalmente la hiperinflación alemana cuando era corresponsal en Berlín.

Sin duda, Pla defendería hoy la unión monetaria y europea en su conjunto, porque, aunque no siempre lo consigue, el proyecto europeo ha logrado consolidar una buena moneda y garantizar la libertad de mercado continental. Unos extremos que Andorra y sus empresarios también anhelan. Para Pla, el capitalismo es irracional, caótico, incomprensible, desordenado, caprichoso, injusto, doloroso, triste, absurdo… pero todo ello demuestra la necesidad de mantenerlo, porque es exactamente como la naturaleza y la vida misma. Hasta el punto de que «vida y capitalismo es todo un mismo vino».

Pla también defendía el libre mercado como un sistema más humano que el igualitarismo planificador de los comunismos. Linde abunda en la inteligencia práctica e intuición de Pla cuando desarrolló en los años 40 una teoría general de las propinas como una manifestación de civilización que consiste en la generosidad que irradiamos y al tiempo nos concede el sistema. El escritor irlandés George Bernard Shaw decía que algunos hombres ven las cosas como son y se preguntan por qué. Otros sueñan cosas que nunca fueron y se preguntan por qué no. Como los empresarios andorranos.

Vía lenta

El Corredor del Mediterráneo es la tortuga de las infraestructuras españolas. Como las mercancías no votan, el Gobierno tiene ese importante eje de transporte ferroviario en un apartadero

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

De derecha a izquierda; Joan Amorós, presidente de Ferrmed; Xavier Fonollosa, alcalde de Martorell; Pere Macías, presidente del Círculo de Infraestructuras; y Juan Carlos Valero, periodista y moderador del acto.


Por JC Valero/ día 7 de febrero/abc.es

El Corredor del Mediterráneo es la tortuga de las infraestructuras españolas. Como las mercancías no votan, el Gobierno tiene ese importante eje de transporte ferroviario en un apartadero, de forma que solo habla y poco obra, pese a tratarse de la plataforma que comunica las regiones generadoras de la mitad de la riqueza española. Suficientemente revelador es que Barcelona y Valencia todavía no estén conectadas por AVE. Desde el interior no se percibe que al mejorar las condiciones de transporte en el Corredor del Mediterráneo se amplía la tarta del PIB español y, de paso, emitiremos menos CO2 porque sacaremos camiones de las carreteras.

La sensibilidad parece tan escasa que incluso algunos ministros, como el prudente Rafael Catalá, que estuvo en Fomento antes que en Justicia, cometió este lunes el desliz de decir que se “exagera y sobrevalora” la importancia estratégica del Corredor del Mediterráneo, porque, justificó, “no tiene demanda de operadores o tráfico de mercancías”.

El ministro tiene razón en el argumento pero falla en su planteamiento: no hay demanda porque ningún operador se atreve a encomendarse al actual trazado, ya que invertiría más tiempo costándole más dinero. Entre otras razones, porque de Tarragona a Castellón solo hay una vía, no se ha resuelto el “bypass” de Castellbisbal a Martorell y porque no se han previsto aún las conexiones y apartaderos necesarios para cargar los trenes en los polígonos industriales y grandes factorías como Seat, Nissan o Basf. Por solo citar tres obstáculos de una relación interminable.

Joan Amorós, presidente de Ferrmed, el principal lobby europeo que defiende el Corredor del Mediterráneo, lo puso ayer de manifiesto en un debate en Martorell, ciudad de obligado paso de todos los caminos que conducen a Roma, en palabras de su alcalde, Xavier Fonollosa. En el acto también participó Pere Macias, presidente de la Fundació Cercle d’Infraestructures, que animó a que la iniciativa privada tome protagonismo en la conexión ferroviaria desde el norte de África a través de Almería y Granada, por Murcia, comunidad Valenciana y Cataluña hasta abordar el centro y norte de Europa. Amorós advirtió que los empresarios de esos territorios están dispuestos a movilizarse si en el plazo de seis meses el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, y el flamante coordinador del Corredor del Mediterráneo, el ingeniero Juan Barios Baquero, no les presentan un verdadero plan de actuación. Además de movilizarse, la iniciativa privada se arremangará y promoverá por su cuenta proyectos concretos, lo que pondría de manifiesto una dejación de las funciones del Estado, precisamente cuando más falta nos hace.

Menos humos

A la Ada metropolitana y a su consejo de alcaldes les resulta más fácil prohibir que ampliar el transporte público

consejo-metropolitano-contaminacion-ada-colau

Ada Colau informa de las 33 medidas por la calidad del aire                  


Por JC Valero/ día 31 de enero/abc.es

En la senda de la alcaldesa Carmena, el Área Metropolitana de Barcelona (AMB), ese superayuntamiento que agrupa 36 municipios y que preside Ada Colau, aprobó ayer que cuando se produzcan episodios de elevada contaminación, no podrán circular por las Rondas ni acceder a la capital los vehículos de gasolina matriculados antes de enero del 2000 ni los diésel anteriores a enero de 2006. El consejo de la AMB destina 46 millones de euros a un plan de 33 medidas a favor de mejorar la calidad atmosférica que, además de esas restricciones que cada año alcanzarán a más vehículos, incluye un nuevo título de transporte gratuito durante tres años para aquellos conductores que den de baja sus automóviles antiguos sin que compren uno nuevo.

Las puntas de contaminación ocurren cuatro días contados al año, pero la caza a los vehículos de más de diez años se ampliará en 2020, cuando la prohibición será permanente por el interior de Barcelona, una restricción que se extenderá todos los días en los 36 municipios metropolitanos en el horizonte de 2025. Las prohibiciones afectan a la mitad del parque de vehículos matriculados y, en mi opinión, son injustas para quienes habitamos en municipios donde no llega la tupida red de transportes públicos de la primera corona, por no hablar del caos ferroviario de Rodalies. Así, se amplía la brecha entre ciudadanos metropolitanos de primera, que podrán disponer hasta de transporte público gratis pagado con los impuestos de todos, y los de segunda, que nos veremos obligados a comprar un coche nuevo para acceder a nuestros centros de trabajo o estudio. Y a los pobres, les quedará el recurso de levantarse una hora antes para encadenar interminables trasbordos. A la Ada metropolitana y a su consejo de alcaldes les resulta más fácil prohibir que ampliar el transporte público.

Colau perpetró ayer otra “injusticia”, aunque de distinta calaña, con la alcaldesa de L’Hospitalet, Núria Marin, al negar su apoyo al plan urbanístico Granvia-Llobregat para continuar la transformación de esa importante vía metropolitana, desde la plaza Europa hasta el río. El plan se cayó “in extremis” del orden del día porque el PSC se quedó solo con el apoyo de los consejeros metropolitanos de CiU, que suman con los socialistas la mitad de los 90 votos. Para deshacer el empate, se imponía el voto de calidad de Ada Colau, que dijo “no es no” a un plan que afecta al 8% del territorio de L’Hospitalet y contra el que se ha movilizado buena parte de su ciudadanía. Colau también bajó los humos al PSC.