Archivo mensual: diciembre 2016

La sonrisa del mundo

En el occidente industrializado se impone la nueva realidad de un clima global de escasez

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Por JC Valero/ día 28 de diciembre/abc.es

En el occidente industrializado se impone la nueva realidad de un clima global de escasez que contrasta con la era de la exuberancia irracional hasta que estalló la crisis en 2007. El profesor del IESE José Luis Nueno defiende en su libro “¿Puede el marketing salvar el mundo?” que el siglo XX constituyó la era de la abundancia y el XXI se caracterizará por lo contrario: la escasez. El declive demográfico, la desigualdad económica, las carencias educativas y laborales, el populismo y el riesgo de colapso del estado del bienestar son las variables que configuran el horizonte.

En España ocurre de forma especial, dado que los jóvenes lo tienen muy duro y escasean tanto los empleos como la igualdad y la formación de calidad mientras peligran los beneficios sociales. En suma, ha desaparecido lo que permitía el surgimiento de una clase media que durante el siglo XX tuvo posibilidades de consumir y generar un circuito de retroalimentación que funcionó.

Ahora escasean los recursos para generar riqueza, los ciudadanos son en general más pobres y crece el clima de descontento. Escenarios en los que marketing y política desempeñarán papeles claves en tanto creadores de expectativas. Como resulta difícil aumentar la oferta, los partidos políticos y las empresas no tendrán más remedio, dice Nueno, que alentar la reducción de la demanda y modificar las expectativas de los ciudadanos, educándoles hacia la sostenibilidad.

Los desafíos de la escasez obligan a apostar por el conocimiento y empleos de calidad, pero también por el autoempleo, el emprendimiento, la especialización y la reindustrialización. Para evitar falsas expectativas hay reflexionar sobre esos conceptos a fin de casar nuestras necesidades con la nueva realidad. Los populismos de izquierda y de derecha han surgido en un momento de agotamiento de un modelo anticuado en el que la retórica partidista y la decepción de los votantes alimentan un juego de expectativas igual de obsoleto.

Los economistas denominan la curva de la sonrisa del mundo a la trazada por el valor de las tareas más creativas a ambos extremos de la cadena de producción, como diseño y marketing, que se quedan en los países ricos del norte, mientras la fabricación va a los países del sur. Un ejemplo de compañía que genera una gran sonrisa es Calvin Klein, que este año ha contratado a Raf Simons, anterior diseñador de Dior, y al cantante Justin Bieber para la campaña de publicidad, mientras sigue confeccionando la ropa en Bangladesh. Nacionalismos como el de Trump quieren borrar esa sonrisa para quedarse la producción también en sus respectivos países. Y el mundo entristecerá.

Pago por uso

Algún día habrá que tomar decisiones en serio sobre cómo gastar y organizar mejor los recursos que tenemos

 

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Por JC Valero/ día 20 de diciembre/abc.es

A diferencia de lo que ocurrió con Reagan en la década de los 80, Trump se propone la keynesiana política de incrementar las inversiones gubernamentales en infraestructuras hasta duplicar el presupuesto que destinó Clinton a ese capítulo, al tiempo que reducirá los impuestos. Como gastar más con menos ingresos resulta imposible, porque no hay más cera que la que arde, la única solución es la vía concesional, que no es otra que el conocido pago por uso para evitar el cargo a los presupuestos del país. De ese modo, serán empresas como Abertis o las grandes constructoras las atraídas para invertir en la construcción y mantenimiento de las infraestructuras estadounidenses a cambio de su explotación mediante peajes durante un tiempo determinado. Una práctica mucho más transparente y justa que el denominado peaje a la sombra, todo un simulacro de gratuidad. Por ejemplo, todos los catalanes pagamos a plazos anuales seis autovías mediante los presupuestos de la Generalitat. La última realizada por el denominado “método alemán”, fue el eje diagonal Vilanova i la Geltrú-Manresa (C-15).

En Europa, mientras Mario Draghi sigue comprando tiempo a la espera de que los políticos de los países miembros realicen los ajustes que, por el momento, se niegan a hacer, en España urge reducir el déficit por la vía de gastar menos y mejor. Pero el ajuste hasta ahora realizado, el mal llamado “austericidio”, va en el sentido contrario porque no se aborda una reforma estructural sobre cómo se gasta el dinero público. Los profesores del IESE Antonio Argandoña, Pedro Videla y Nuria Mas subrayan, por ejemplo, que hoy en España hay más empleados públicos que antes de que comenzara la crisis. Algún día habrá que tomar decisiones en serio sobre cómo gastar y organizar mejor los recursos que tenemos.

Otro debate, también en el sentido contrario a gastar mejor, es el abierto a raíz del rescate de las autopistas a colación de las radiales de Madrid. Se dice que los inversores no han perdido dinero y que serán los Presupuestos del Estado los que acaben pagando a los bancos la nacionalización de las pérdidas. Una de las empresas minoritarias en esa operación fue Abertis, que provisionó en su día 300 millones de euros para afrontar el fracasado proyecto. Por su parte, la mayoría de bancos ha vendido los créditos a fondos bruites, de modo que será con ellos con quien el Gobierno español acabará negociando el rescate. Al final, las autopistas pasarán a ser públicas a mitad de precio, pero las pagaremos todos, incluidos los millones de españoles que no pasaremos nunca por ellas.

Profetas del pasado

Hace un año que ya guillotinaron políticamente a Artur Mas. Y ahora quieren decapital al menesteroso conseller Jordi Jané.

 

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Por JC Valero/ día 14 de desembre/abc.es

Frente al ingenuo optimismo ilustrado de los partidarios de Junts pel Si, siempre obsesionados con la estética y pulcritud de su movimiento secesionista, al que incluso bautizan como la primera revolución de las sonrisas; sus socios en el «procés» y bastón parlamentario del gobierno de la Generalitat provocaron ayer la inevitable efusión de la canallocracia de quienes se expresan con la guillotina. Que haya sido elegido en Barcelona un concejal que luce en sus nudillos la palabra ODIO tatuada es indicativo de hasta qué punto la política en nuestro país camina hacia atrás. Pero desempolvar la guillotina retrotrae al «procés» a tiempos y actitudes pretéritas.

El video que promocionó ayer la CUP en sus medios oficiales en el que guillotinan una fotografía del rey Felipe VI es sintomático de esa regresión. A fuerza de abuchear a la «casta política» o al supuesto Estado opresor, los anticapitalistas, que vienen a ser a la sociedad como las células cancerígenas al cuerpo humano, terroristas del sistema que las acoge; hace un año que ya guillotinaron políticamente a Artur Mas. Y ahora quieren decapital al menesteroso conseller Jordi Jané. De entrada, la CUP ha conseguido con su extremismo abrir los ojos a quienes aún albergaban esperanzas de que son unos buenos compañeros de viaje hacia la «nueva» Cataluña.

Un escalofrío ha recorrido la espalda de muchos republicanos y antiguos convergentes al ver la guillotina y darse cuenta de que se plantean construir un país con los herederos de Robespierre. En la última clase que hace cuatro años ofreció el historiador Josep Fontana al cumplir los 80, habló sobre «la nueva etapa histórica» que ha comportado un debilitamiento del Estado del bienestar. Un cambio que se aceleró desde que los temores a una revuelta social (1968) o al comunismo (1989) se disolvieron con la caída del muro de Berlín. A juicio del viejo profesor, «los empresarios y políticos, por primera vez desde 1789, supieron que podían dormir tranquilos, que no necesitaban seguir pactando». Hasta que los concejales barceloneses Josep Garganté y Maria Rovira, armados con una guillotina de papel, han recordado a los burgueses catalanes que el reino del terror asoma en la próxima esquina.

Recordemos que Robespierre justificaba la pena de muerte porque estaba decidido a purificar Francia de cualquier opositor a la revolución. Y que sucumbió también guillotinado por la propia inestabilidad que él mismo había generado. Como le está ocurriendo al «procés». Yo siempre seré partidario de que las cabezas sigan dando vueltas antes de que rueden a manos de esos profetas del pasado.

Oferta centrífuga

La campaña «Róndame que te como» se propone descentralizar el foco gastronómico. Porque Barcelona es mucho más que la propia ciudad condal

 

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Milhojas de pollo «Pota Blava» con alcachofas de El Prat de Llobregat


Por JC Valero/ día 07 de desembre/abc.es

El escritor y ex político Ignasi Riera, autor del «Llibre d’hores del ben menjar», asegura que en los extremos de las líneas del Metro de Barcelona es donde se degustan las mejores tapas a menores precios. El peregrinaje en busca de degustaciones de lujo a precios populares va más allá del suburbano y nos lleva durante este mes de diciembre a diez poblaciones metropolitanas de la mano de Atrápalo y Grup GSR de Roser Torras. Ambas compañías se han unido para reivindicar la Gran Barcelona gastronómica y dar a conocer algunos de los mejores establecimientos de los alrededores de la capital que, por su localización, no siempre reciben la atención que se merecen.

La campaña «Róndame que te como» se propone descentralizar el foco gastronómico. Porque Barcelona es mucho más que la propia ciudad condal, la ruta metropolitana que propone el buscador online y GSR tiene el atractivo añadido de que durante este mes se podrá disfrutar de un 30% de descuento en los platos de prestigio de cada establecimiento.

Cuatro de los restaurantes participantes pertenecen a Cubat, república gastronómica del Baix Llobregat que pontifica el kilómetro cero de sus productos, merced al lujo de tener a tiro de piedra el Parc Agrari. Se trata del funambulesco Follia de Sant Joan Despí con su hojaldre de boletus, jamón ibérico y almendras; El Mirador de Sant Just Desvern, que propone alcachofas de El Prat rellenas de setas con lomo ibérico sobre los silos de la antigua fábrica de cementos donde también se asienta el estudio de arquitectura de Ricard Bofill; L’Apat de Molins de Rei con su coca de foie con verduras al aceite de oliva y La Lluna en un Cove de El Prat, que ofrece su milhojas de pollo «pota brava» con alcachofas, también de El Prat.

Completan la oferta dos propuestas de Sant Cugat (el pincho de Labarra y el arroz cremoso de bogavante con almejas de Masia Can Ametller); además del This & That de L’Hospitalet con su pulpo a la parrilla con cremoso de patata y chutney de tomate y la pizza a la trufa de Can Pizza del Xemei de El Prat, donde Sinfonía ofrece otro pollo pota blava, esta vez asado al horno. El menú «róndame que te como» de Cuina Miracle, de Sant Just Desvern; y el tataki de atún con crema de aguacate del restaurante Aire de Sant Feliu de Llobregat concluyen el rondo metropolitano. Frente a la pertinaz fuerza centrípeta, centrifúguese gastronómicamente. ¡Buen provecho!

L’Hospitalet, trinchera del “procés”

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Por JC Valero/ día 01 de desembre/ elllobregat.com

En menos de una década, el cielo se llenará de drones, las calles de vehículos autónomos y las empresas de robots… Y mientras tanto, los seres humanos vamos para atrás. El nivel de bienestar material que el avance de la tecnología nos proporciona es inversamente proporcional a nuestra evolución como personas, en especial en las actitudes respecto al prójimo.
L’Hospitalet se ha convertido en el escenario de una escalada de agresiones políticas que suponen un mal presagio. Urge reflexionar y ser emocionalmente correctos para atemperar las actitudes.

Iba a escribir sobre la moderna reconstrucción de murallas que la alcaldesa Ada Colau nos prepara en el horizonte del año 2020 con la prohibición de que circulen los vehículos diésel por Barcelona. Esperemos que la mejora del transporte público sea paralela en nuestra comarca, porque, de seguir como hasta ahora, los que vivimos al sur de Barcelona lo tendremos cada vez peor para acceder a la capital. Núria Marín, alcaldesa de L’Hospitalet, podría aprovechar esta drástica medida de Colau, al igual que hizo ante la moratoria hotelera o la negativa a instalar la pista de hielo en la plaza Cataluña. Por ejemplo, facilitando la instalación de aparcamientos para que los baixllobregatenses que no disponemos de dinero para cambiarnos de vehículo, podamos seguir entrando a Barcelona en tanto mejoran los transportes públicos.

También tenía intención de comentar la flamante faceta de Marín como lideresa del PSC encargada de remendar las relaciones con el PSOE. Iceta le ha encomendado la ingente tarea de recuperar la sintonía entre ambos partidos. Afortunadamente, Marín preside la Red de Ciudades Inteligentes, lo que tranquiliza al otro lado de la mesa en la esperanza de que aplique esa cualidad a las negociaciones PSC-PSOE.

Escalada de tensión

Luego, iba a hablar del escritor hospitalense Joan Casas, ganador del premio Víctor Català de narrativa en la Fiesta de Santa Llúcia de 1979, cuando la bohemia de la ciudad se citaba en el bar del Casino porque era el único que permanecía abierto hasta las tantas. Pero me veo en la obligación de aplazar esos asuntos por la urgencia de los acontecimientos.

En poco menos de diez días, la violencia ideológica se ha adueñado de L’Hospitalet. Después de las amenazas de muerte y de los puñetazos recibidos por Miguel García, portavoz de Ciudadanos en esa ciudad, la escalada de tensión política ha aumentado, a pesar de que el agredido haya pedido rebajar el nivel de enfrentamiento. Al día siguiente de pronunciar esas palabras, la sede de su formación en L’Hospitalet volvió a amanecer pintada y con excrementos por séptima vez en dos años. Veinticuatro horas después, diversas pintadas amenazantes aparecieron en las sedes de ERC y del PDECat. “No hi haurà pau pels traïdors. Això és Espanya” es lo que se encontraron los antiguos convergentes pintado en su puerta, mientras que en la de los republicanos decía “Que vuelvan los GAL”.

En septiembre pasado, la portada de EL LLOBREGAT señalaba que l’Hospitalet y el Baix Llobregat es el territorio donde los partidos están echando el resto porque será aquí donde se decidirá el futuro de Cataluña, tanto en el caso de que se celebran elecciones autonómicas anticipadas como un referéndum. Nunca imaginé que la revolución de las sonrisas pudiera tornarse la del Joker.

Corrección emocional

Hace demasiado tiempo que una parte de la sociedad fortifica un “constructo mental” sobre las bondades de la independencia. Se trata de una estructura de la psique que agrupa emociones, ideas, experiencias, anhelos, recuerdos, conductas y otros elementos como el rechazo. Hace muchos años que nos centramos en lo políticamente correcto, pero opino como la periodista Sally Koan en su exitoso discurso TED, en defensa de que ser emocionalmente correcto es en realidad lo más importante. Me da igual que me digan “botifler”, siempre que lo escriban bien. No me importa la palabra, lo importante es cómo se utiliza: ¿de forma afectuosa, ingenua o dañina? La corrección emocional es el tono, el sentimiento, cómo decimos lo que decimos. El respeto y la compasión que nos tenemos. Me he dado cuenta que para convencer políticamente no hay que utilizar datos, hechos ni exponer ideas. Para convencer en política es necesario ser emocionalmente correcto. Y en L’Hospitalet empiezan a desatarse las emociones de forma violenta.

Se puede ser fariseo, condescendiente, incluso despectivo con todo aquel que no comparta nuestras opiniones. Es decir, podemos creer que tenemos razón políticamente, pero lo peor es no tenerla emocionalmente. Es imposible convencer a nadie si no le escuchas antes. Pasamos mucho tiempo hablando sin escuchar. Si lo hiciéramos más a menudo desde la corrección emocional, podríamos construir afinidades a partir de cómo decimos lo que pensamos y no tanto por lo que decimos. Nuestro reto es sentir compasión los unos por los otros, tanta como queremos que nos tengan a nosotros. Sólo así nos reconoceremos como personas. Eso es la corrección emocional. Difícil de lograr cuando el odio anida entre rivales que se tratan como enemigos. Urge recuperar el “seny” emocional. Sólo así podrá cimentarse un democrático cambio. Porque la democracia no es el mandato de la mayoría sobre el resto de la sociedad.

La democracia es también el Estado de Derecho, la separación de poderes, las libertades y los derechos humanos. Todos los derechos, empezando por el de la libertad de expresión y creencias. Hagamos de la acogedora L’Hospitalet un ejemplo de democracia en mayúsculas.