Archivo mensual: enero 2015

El elefante de Homs

Para Homs, la lucha contra la corrupción es una simple distracción, como también debe serlo preocuparse por la creación de empleo, la seguridad de nuestras familias, la salud o la enseñanza

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Por: JC Valero / 28 de enero – 2015 / Link ABC.es


Siempre sospeché que la «construcción nacional» emprendida por CiU desde 1980 de la mano de Jordi Pujol suponía la forja de una estructura semántica colectiva que actuaba de placebo de la felicidad. Aquel «frame» metafórico sirvió mientras se practicaba la política del «peix al cove» cuando los diputados nacionalistas apoyaban los Gobiernos de González y Aznar a cambio de competencias. Recientemente, fue sustituido por el denominado derecho a decidir, otro mantra que ha servido de preámbulo de un nuevo encuadre: las estructuras de Estado para alcanzar el paraíso emocional de la independencia prometida. En las reuniones con amigos o compañeros de oficio he podido comprobar que todo lo que se sale del marco de esas metáforas resulta inaceptable para los seguidores del esquema mental soberanista, por más datos y razonamientos que se ofrezcan. Sus cerebros no atienden más que a los «frames» mentales de referencia e ignoran hechos y argumentos por el simple hecho de ponerlos en cuestión.

Hay una explicación: los marcos mentales construidos a base de encuadrar los mensajes recibidos alcanzan la existencia material y se meten en las sinapsis de sus cerebros hasta llegar a configurarse físicamente en sus circuitos neuronales. George Lakoff lo ilustra con su célebre frase que explica los mecanismos de los marcos mentales al aconsejar que «nunca hay que discutir con el adversario utilizando su lenguaje, porque implica su marco, no el tuyo». El conseller de Presidencia, Francesc Homs, confesó ayer abiertamente que en el gobierno catalán siguen a pie juntillas el manual de Lakoff «No pienses en un elefante. Lenguaje y debate político». Homs hizo público el enfado de CiU con ERC por el cambio de opinión de la formación republicana al apoyar la petición de comparecencia del presidente Mas en la comisión de investigación parlamentaria sobre el caso Pujol. Sin sonrojarse, el portavoz del Govern reconoció que investigar la corrupción supone una distracción de lo que considera el verdadero y único debate posible: la independencia. Incluso llegó a verbalizar que con su actitud, ERC se sale del marco mental del «procés». Y eso, amigos, es pecado.

Para Homs, la lucha contra la corrupción es una simple distracción, como también debe serlo preocuparse por la creación de empleo, la seguridad de nuestras familias, la salud o la enseñanza. «Unos quieren que haya muchos otros debates y nosotros queremos centrar el debate en la independencia», llegó a confesar mientras daba esos saltitos tan habituales en él ante las cámaras y que revelan su tendencia a sentirse por encima de la audiencia. A Homs hace tiempo que le vemos su elefante.

Móviles líquidos

Paradigma de la fluidez de la modernidad es la extrema movilidad a la que estamos sometidos mediante el ya imprescindible móvil, auténtico cetro personal con el que gobernamos nuestras vidas

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Por: JC Valero / 21 de enero – 2015 / Link ABC.es


A mediados del siglo pasado, el filósofo y poeta Paul Valery ya advirtió que la interrupción, la incoherencia y la sorpresa son las condiciones habituales de nuestra vida, hasta el punto de convertirse incluso en necesidades reales para muchas personas, cuyas mentes sólo se alimentan de cambios súbitos y de estímulos permanentemente renovados, de forma que ya no toleramos que nada dure. Por eso los compromisos son tan flácidos y la seguridad una quimera. El también filósofo Zygmunt Bauman se basó en esa alerta temprana de Valery para construir su cosmovisión de la modernidad líquida.

Paradigma de la fluidez de la modernidad es la extrema movilidad a la que estamos sometidos mediante el ya imprescindible móvil, auténtico cetro personal con el que gobernamos nuestras vidas. Han pasado quince años desde que hicimos la primera transacción económica mediante un ordenador personal y, desde entonces, casi nunca visitamos una agencia de viajes para comprar un billete de avión o entramos en una oficina bancaria para pedir dinero a un señor cajero, porque sólo nos relacionamos con automáticos o realizamos nuestras operaciones bancarias desde el ordenador… y ahora también el móvil.

Con la consolidación del Smartphone, nunca como hasta ahora hemos sentido tanta cercanía con todo el mundo y una permanente predisposición al consumo, de información, pero también de productos y servicios. Las barreras han desaparecido completamente, porque llevamos en el bolsillo el tótem de la modernidad líquida. Una modernidad cuya fluidez derrama conocimiento al saturarnos de información; salpica denuncias, vierte sentimientos, filtra rumores, gotea experiencias e inunda nuestras vidas de publicidad hasta el punto de desbordarnos. Porque otra de las características de la modernidad líquida es que somos rociados constantemente de anuncios hasta sentirnos chorreados como bebés sin pañales.

Diversos expertos disertaron ayer en el Mobile World Center Barcelona sobre “Internet en dispositivos móviles. El usuario digital”, convocados por CM Vocento. Advirtieron que cada plataforma tiene un formato y que aún hay que aprender mucho para que de las mentes de los creativos manen fórmulas de acercamiento al consumidor, que ya exuda excesos de propuestas. A favor de la vida moderna destaca su extraordinaria movilidad, como la de los líquidos, y su constante cambio de forma siempre que son sometidos a tensión, mutando su estabilidad hasta el extremo de la levedad. Pero también son positivas sus cualidades, entre las que destaca la mayor facilidad para sortear cualquier obstáculo. Porque a diferencia de la anterior era pre móvil, cuando nuestras vidas eran más sólidas, ahora somos capaces de disolvernos, empañarnos o, cuando menos, humedecernos de modernidad líquida. Nunca sin el móvil.

Inteligencia Gubernamental

Por: JC Valero / 14 de enero – 2015 / Link ABC.es


 

Mientras en el terreno político las relaciones se enconan, en el empresarial resulta gratificante descubrir que existen compañías capaces de involucrar y comprometer a sus empleados.

Una Generalitat amigable con las inversiones era el objetivo que Artur Mas se fijó al acceder por primera vez a la presidencia de la Generalitat. La meta «business friendly» tenía que venir de la mano del «gobierno de los mejores». Cuatro años más tarde, no ha conseguido ni lo uno ni lo otro, a tenor del hundimiento de la inversión extranjera en Cataluña y de las quejas del empresariado, patrio y foráneo, cada vez más hastiado del «procés» por la pérdida de energías que ese desafío supone.

Unas energías que precisamente debían concentrarse en gobernar de forma más eficiente, sin tanta burocracia, para favorecer la generación de empleo, que es la principal necesidad de los ciudadanos. Pero facilitar el trabajo a los empresarios pasa por normalizar el panorama político, aprobar los presupuestos y agotar la legislatura.

Mientras en el terreno político las relaciones se enconan, en el empresarial resulta gratificante descubrir que, a pesar de los rigores de la crisis y el actual contexto de insatisfacción laboral, existen compañías capaces de involucrar y comprometer a sus empleados haciéndoles partícipes como parte fundamental de la organización.

Es el caso de Cyberclick Group, que acaba de obtener el premio a la mejor empresa española para trabajar. Con sedes en Barcelona, Madrid y Bogotá, la empresa está organizada mediante células que permite a sus 40 empleados trabajar en equipos pequeños en los que la jerarquía no tiene ningún sentido, la relación es mucho más estrecha y cualquier miembro puede dar su opinión y participar en la toma de decisiones. Es el fin de los mandos intermedios, porque cada miembro de la empresa es un emprendedor con iniciativa y acostumbrado a asumir riesgos.

Todo ello gracias al lubricante del diálogo, lo que permite acordar una estrategia con sentido para toda la plantilla, señala David Tomás, su director general. En materia de reclutamiento, todos los miembros aprueban por unanimidad una incorporación. Otro aspecto revolucionario es su sistema de vacaciones y horario flexible y abierto, lo que implica total libertad y una mejor conciliación familiar. Lejos del riesgo que eso pueda suponer a priori, estas medidas fomentan una mayor responsabilidad y consideración hacia el resto de compañeros.

En cuanto a la remuneración, la política es de cuentas abiertas y transparentes, de forma que todo el mundo es consciente de los gastos y beneficios que genera su trabajo. Sistema de premios, retribución variable y una relación con sus clientes similar a los valores internos de la compañía, refuerza el sentimiento de protección mutua. Que el Govern y el resto de empresas tomen nota de esa inteligencia aplicada.

Normalidad Transgresora

La ilusión es la chispa de la voluntad, la energía más poderosa de la vida. Para este año, lo mejor es atar las ilusiones a metas personales y no a cosas materiales

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Por: J. C.Valero / Día 07 de Enero – 2014 / Link ABC


Al margen de juramentarnos que este año sí que iremos al gimnasio y a clases de inglés además de pagar la matrícula y las mensualidades, entre los propósitos de año nuevo ganan protagonismo los proyectos particulares por encima de los colectivos. Lo vemos en los partidos soberanistas, pero también entre las personas normales que nos rodean.

El barómetro de la ilusión que ha realizado Gfk para Cofidis a partir de una muestra demoscópica de 2.200 entrevistas personales, revela que los catalanes desean para este año viajar (36%), tener más tiempo para disfrutar de los suyos (25%) y para dedicarle a uno mismo (17%). El ámbito familiar se amplía con la aspiración de poder ayudar a hijos y nietos (15%).

Como no podía ser de otra forma, los catalanes también dan una considerable relevancia al campo laboral, ya que conseguir trabajo (21%) está en el Top 3 de sus ilusiones. Hombres y mujeres piden cosas distintas. Mientras ellos quieren comprarse un coche (14%), ellas se preocupan más por su físico y desean cuidar su alimentación (18%) o adelgazar (17%). La ilusión es la chispa de la voluntad, la energía más poderosa de la vida. Para este año, lo mejor es atar las ilusiones a metas personales y no a cosas materiales, porque así lograremos dar sentido a nuestras vidas.

El conseller de Empresa y Empleo, Felip Puig, desea metas colectivas, como «que 2015 sea el año de la consolidación económica», porque piensa que ha quedado demostrado que «pese a las dificultades derivadas de la crisis, que persisten, en 2014 comenzó la recuperación económica». Y al igual que el presidente Rajoy, Puig concluye que «hemos ganado la batalla contra el paro» en sentido general y sólo queda concentrar esfuerzos entre jóvenes y parados de larga duración.

Alejado del triunfalismo de los gobernantes, sean de la Generalitat o del Gobierno, el presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, Miquel Valls, desea cosas simples, como el resto de los catalanes: que 2015 «sea un año normal».

Una normalidad que para los empresarios pasa por garantizar la estabilidad en Cataluña y que las elecciones autonómicas se celebren «cuando toca, es decir, en 2016». Sin entrar en juicios políticos sobre plebiscitarias o listas únicas, el también vicepresidente de la Cámara de España ha defendido en el programa Converses de la COPE que «lo que toca ahora en Cataluña es aprobar los presupuestos de 2015». Aspirar en estos tiempos a la normalidad se antoja toda una excepción y lo más transgresor.

 

Tremendismo feliz

Por: J. C.Valero / Día 31 de Diciembre – 2014 / Link ABC


Las emociones tienen un peso determinante en el éxito profesional y en el disfrute de nuestra vida cotidiana. Los factores que influyen en vivir una vida plena, en saborear el día a día y obtener logros dependen de nuestro estado de ánimo, de cómo enfocamos los retos, de las relaciones que mantenemos con otras personas, del uso que hacemos de nuestro potencial creativo y de la capacidad para disfrutar del trabajo que hacemos. En definitiva, nuestra vida interior determina la exterior.

Pese al consenso de que para ser felices necesitamos reducir a cero nuestro sufrimiento, los emprendedores suelen ser personas aparentemente más felices porque afrontan cada día nuevas amenazas. El presidente de la Asociación Independiente de Jóvenes Empresarios de Cataluña (AIJEC), Marc Bonavia, lo ha explicado en el programa Converses de la COPE, al decir que los empresarios “no deben restregarse en el tremendismo del entorno”, ya sea la crisis económica o la situación política. Porque al final, el empresario tiene que vender, tanto si nieva como si llueve o si hace sol, ya que su papel es tirar hacia delante su empresa. Y el motor principal es su estado de ánimo.

Muchos son los insatisfechos que no disfrutan de su trabajo; los que se sienten cansados de buena mañana, con pocas ganas de comenzar el día y pensando más en la llegada del fin de semana que en las sorpresas que le deparará la jornada. Suelen acostarse cada noche pensando que el día ha sido improductivo. Pocos son conscientes de que su forma de afrontar el día influye en los resultados, empezando por los pensamientos positivos para encarar la rutina.

Cada vez más se tiene la certeza de que nada va a ser igual que antes de la crisis. Pero, ¿tenemos claro si queremos que todo vuelva a ser como antes? Debemos atravesar la senda que va de la resistencia a la transformación, con las lecciones aprendidas para que los cambios sean positivos. Tenemos que adaptarnos y reinventarnos para afrontar el tremendismo que anida en el ambiente. Y quien se agarre a seguir haciendo lo de antes como si fuera su tabla de salvación, se hundirá en la infelicidad del inadaptado. Porque el cambio no es un lugar al que se llega, sino el camino mismo, hasta el punto que los empresarios, verdaderos atletas del cambio, viven con más sensación de plenitud porque disfrutan de su día a día y del éxito que consiguen en cada reto. Superar el tremendismo les hace más felices.