Archivo mensual: diciembre 2014

Perennalismo

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Por: Juan Carlos Valero / Día 24 de diciembre – 2014 / Link ABC

El pensamiento perennalista se basa en lo inmutable, la verdad que comparten las grandes tradiciones religiosas; lo que es único, universal y recordado por los diferentes santos, místicos, filósofos y sabios cuyas reflexiones y experiencias han ido confirmando, a lo largo de la historia, la unidad trascendente de todas las creencias de la humanidad. Hoy en día, el perennalismo comporta ser ecologista profundo, una suerte de Jake Sully, el marine protagonista de Avatar, la película de James Cameron que hace reflexionar sobre si tenemos un cuerpo o somos un cuerpo, en la línea de lo que defendía Descartes de que, a pesar de que el cuerpo y el espíritu están unidos, el espíritu puede estar separado del cuerpo sin depender de él. Y que la misma conciencia puede habitar otro cuerpo, como en la transmigración.

Nadie que haya visto Avatar considera que fuera necesaria la destrucción del árbol sagrado de los na’vi, ni disfrutó al ver colapsar la principal fuente de vida de Pandora, un planeta modelo de paraíso en el que se manifiesta la teoría de Gaia de que la Tierra es un organismo donde reina la armonía y el equilibrio entre todos los seres que la habitan, sean vegetales o amínales. La paradoja de la película es que los hombres son los inhumanos y los alienígenas los humanos.

Ver “Las tres vidas de Pedro Burruezo”, el documental dirigido por José López Pérez sobre el músico, ecologista y artista total del mismo nombre del título, me ha hecho recordar las conversaciones que mantuve con el malogrado Jaime González, el primer perennalista que conocí. La película de López, al igual que la vida de Burruezo, toca esos dos mundos, el del activismo ecológico vivido con intensidad, como responsable de la edición española de la revista The Ecologist, y el pensamiento perennalista desde la visión más mística del Islam, que es el sufismo. Pedro Burruezo, que hace unos años visitaba estas mismas páginas como crítico de flamenco, fue ex líder de Claustrofobia y ahora es conocido por Bohemia Camerata, grupo con el que ha lanzado “Misticíssimus Coralliummmm”, obra cumbre que supone el vértice que completa el triángulo de sus tres vidas.

Es difícil que llegue a las masas la música que crea Burruezo, su ecología profunda y la espiritualidad mística que defiende, alejada de convencionalismos. Pero resulta reconfortante que tanto la banda sonora del documental, su música, como lo que dice el artista y sus amigos, genera paz en los corazones del espectador. Y eso es lo más transgresor en vísperas de Navidad.

El coste de la civilización

Evitar que sean las rentas del trabajo las grandes perjudicadas de la presión fiscal requiere cambios de largo alcance


Por: Juan Carlos Valero / Día 17 de diciembre – 2014 / Link ABC

Hay cosas que se hacen pero no se explican. Que se lo digan al campeón Marc Márquez. El debate sobre la presión fiscal es recurrente. Los que pagamos impuestos dedicamos medio año de nuestro esfuerzo al sostenimiento del 44% del PIB de España, que es la parte que recaudan las administraciones públicas. De esta forma, las rentas del trabajo son las responsables de prácticamente la mitad de la riqueza del país. Esto es así porque un nutrido sector de la población está exenta de pagar impuestos porque no les toca al no alcanzar rentas declaradas suficientes. Y desgraciadamente, a que buena parte de las rentas del capital practican el fraude.

El fraude fiscal no hay manera de pararlo, porque el dinero es lo más fácil de deslocalizar, con algunas excepciones, como el caso de Mercè Pigem o de la familia Pujol. El hecho de que Obama haya tocado el silbato ante la erosión de base impositiva que provoca la práctica de grandes multinacionales estadounidenses al localizar sus sedes en países con menor fiscalidad, supone una esperanza. Porque la lucha contra el fraude fiscal será internacional o no será.

Soy partidario de las propuestas de académicos como Guillem López Casasnovas, a la sazón consejero del Banco de España, que defiende una reducción de cinco puntos de la presión fiscal para aumentar la libre disposición de dinero por parte de los ciudadanos, medida que desde la perspectiva macro facilitaría un impulso de la demanda interna por la vía del consumo en combinación con el mantenimiento de las exportaciones. Ello sin menoscabo del Estado del Bienestar, que debe ajustarse por la parte del gasto y no tanto de los ingresos por la vía impositiva indirecta, como ocurre ahora.

Evitar que sean las rentas del trabajo las grandes perjudicadas de la presión fiscal requiere cambios de largo alcance. Como rebalancear el peso de los ingresos públicos, restando peso de la imposición indirecta, que oculta la parte tributada, como ocurre con la gasolina, para dar más protagonismo a la renta directa. Unos impuestos, los indirectos, que son tremendamente injustos porque son regresivos, ya que en proporción pagan más las rentas menores.

A la espera de ese frente mundial contra el fraude fiscal para evitar la deslocalización de las rentas del capital, lo único posible es que las administraciones modula en el gasto público para orientarlo verdaderamente a quienes más lo necesitan y no al mantenimiento de una especie de barra libre universal. Sin impuestos justos no es posible la civilización.

Amigo de España

Los jóvenes encarnan la ilusión generacional en todos los países. Y cuando los jóvenes se ponen en marcha, los padres y los abuelos les siguen.


Por: Juan Carlos Valero / Día 10 de diciembre – 2014 / Link ABC

En entornos tradicionalmente conservadores y comprometidos con el modelo capitalista empieza a arraigar un malestar que ya no es exclusivo de perfiles radicales. Son cada vez más numerosas las voces que, en los últimos tiempos, denuncian que la desigualdad y la corrupción campa a sus anchas hasta el punto de que la Organización Internacional del Trabajo sitúa a España como el país en el que ha crecido más la diferencia entre las élites y el resto de la ciudadanía, lo que resta legitimación popular al capitalismo, el único sistema que ha demostrado ser el verdadero garante del progreso.

Urge retornar al capitalismo inclusivo para poner freno en toda Europa al profundo malestar social y político. Un disgusto que se alimenta de la percepción de que la globalización financiera y la apuesta por la austeridad se hayan detrás del distanciamiento entre las élites (políticas, económicas y culturales) y el resto de la ciudadanía.

Los jóvenes encarnan la ilusión generacional en todos los países. Y cuando los jóvenes se ponen en marcha, los padres y los abuelos les siguen. Son imparables como verdadero motor del cambio, porque de ellos es el futuro. Lo ha recordado Petre Roman en la Universitat Abat Oliba CEU durante su conferencia sobre el 25 aniversario del salto que dio en diciembre de 1989 de las barricadas al despacho de primer ministro rumano, después de que la juventud de la época, encabezada por este profesor de física de fluidos, derrocara al criminal régimen de Ceausescu. Hijo de un brigadista internacional en la Guerra Civil española y de una cántabra de quien ha heredado un perfecto español, Roman Vallejo (Bucarest, 1946) estuvo nadando en la playa de la Barceloneta antes de señalar a los universitarios catalanes que han vuelto a ser los jóvenes rumanos los que han dado un vuelco al futuro, al elevar a la presidencia del país, contra todo pronóstico, al liberal Klaus Iohannis en las elecciones de noviembre.

Entre las escasas potestades del presidente rumano destaca la política exterior. De modo que Petre Roman, casado en segundas nupcias con la joven cantante Silvia Chifiriuc, y padre de un niño de 5 años, tiene todos los números para ser nombrado ministro de Asuntos Exteriores de este país del este de Europa que ha sido sistemáticamente expoliado por su situación geográfica de cruce de caminos entre los imperios ruso, turco y autrohúngaro. Ilusión no le falta a este amigo de España.

Hace falta valor


Por: Juan Carlos Valero / Día 03 de diciembre – 2014 / Link ABC

Uno de los rasgos que define a las nuevas generaciones es que la mayoría de universitarios, incluidos los de empresariales, aspiran a ser funcionarios o a trabajar para la Caixa. De ahí que el proyecto Podemos-Guanyem incluya en su programa la creación de tres millones de plazas de funcionarios. Todo un efecto llamada al voto. La búsqueda de la seguridad es legítima, pero en exceso resulta paralizante. Y si se combina con la cultura del retorno inmediato, eso que antaño se denominaba pelotazo, nos dibuja un panorama de aversión al riesgo que nada bueno aporta.

El educado saludo entre el president Mas y el ministro De Guindos en las jornadas económicas de S’Agaró dejó en un segundo plano el llamamiento a una mayor toma de riesgo que hizo Jordi Gual, economista jefe de la Caixa. El profesor argumentó que el verdadero crecimiento sostenible es el resultado de que las personas seamos capaces de aventurarnos. Lo demás, viene por añadidura, incluso a corto plazo.

Pero la sociedad se ha hecho extraordinariamente conservadora. Hablamos de innovación, de un nuevo modelo productivo, cuando sin riesgo no hay adopción de nuevas tecnologías; sin riesgo no se expande la capacidad productiva; sin riesgo no se crean nuevos bienes y servicios; sin riesgo no se conquistan nuevos mercados. Sin riesgo, en suma, no se crea empleo. El propio Gual reconoció que si las empresas no se aventuran más es porque anticipan que la presión fiscal será en el futuro más alta. Sobre todo (esto es de mi cosecha) si ciertas opciones vencen electoralmente.

Hace falta ambición de crear empresa desde una perspectiva de reto personal. Sentir el vértigo de medir tus capacidades en un reto donde el dinero es una condición necesaria, el elemento que permite levantar un proyecto, pero no el único motor. Hacen falta más mentores, que es una palabra que me gusta más que la de padrino o coach. Mentores que animen a los jóvenes a emprender. Porque sólo así levantaremos este país y no precisamente con más funcionarios, con todos los respetos para los que cumplen.

Necesitamos que proliferen los “job creators” (creadores de empleo), término acuñado por Marc Bonavia, presidente de la Asociación Independiente de Jóvenes Empresarios de Cataluña (AIJEC), que acaba de vender su compañía SITmobile a la multinacional australiana Soprano Design, quedándose como vicepresidente europeo de este monstruo de la mensajería corporativa. Jóvenes héroes que libran la “guerra del talento” global, expresión que acuñó la consultora McKinsey. Y las guerras no se ganan sin valor.