Archivo mensual: mayo 2013

La solución disruptiva

Sin dejar de ser lo que somos, urge un cambio de visión, resetear o reiniciar nuestros planteamientos, porque hacer lo que siempre se ha hecho nos condena a la desaparición


Por: Juan Carlos Valero / Día 29 de mayo – 2013 / Link ABC

ABOMINO de la expresión «siempre se ha hecho así». Grandes compañías como Blockbuster y Kodak han desaparecido precisamente por seguir esa máxima funcionarial en un mundo donde la globalización, de la mano de la tecnología, ha hecho que el cambio sea nuestro hábitat, hasta el punto de vivir con la certeza de que mañana todo será diferente. El gigantesco videoclub, que llegó a tener 60.000 empleados, y el titán de la fotografía son ya historia porque contemplaron el futuro desde la autocomplacencia de su éxito. Frente a esa tendencia, compañías electrónicas como Apple invadieron sectores que les eran ajenos, como el del entretenimiento, y hoy en día su tienda iTunes descarga millones de canciones frente al agonizante mundo discográfico.

Otras compañías tuvieron que tirar de talonario para adquirir a los competidores que les cuestionaban su futuro. Fue el caso de Disney con la compra de Pixar para evitar que le comiera el terreno en la animación. Nokia, que hasta hace cinco años eran un referente en el sector de las telecomunicaciones y también paradigma de la innovación finlandesa, ha sido desbancada por Samsung porque la coreana entendió las tendencias e incorporó decididamente las redes inteligentes a sus productos.

Antoni Brufau se refirió anteanoche en la reunión de los Alumni de Esade a dos maneras de gestión empresarial: potenciar lo que te hace competitivamente bueno para adaptarlo a los nuevos tiempos con ligeros retoques, o exponer a toda la organización a la tensión del cambio, lo que supone gestionar la incertidumbre con grandes dosis de audacia, valentía, optimismo y prudencia. Al presidente de Repsol no le ha ido nada mal la gestión disruptiva en todos sus retos profesionales. Sin dejar de ser lo que somos, urge un cambio de visión, resetear o reiniciar nuestros planteamientos, porque hacer lo que siempre se ha hecho nos condena a la desaparición. Le ocurre a sectores enteros, como el de los medios de comunicación, que adoptaron tarde y mal las tecnologías con una estrategia de sostenimiento del negocio tradicional a fin de competir contra el dominio de internet buscando una progresiva consolidación en el mercado. Excepto en el caso de ABC que, además de haber sido el primer periódico nacional en internet, apostó en 2008 por una estrategia disruptiva y de empoderamiento de su talento interno para abrazar el cambio mediante la integración de sus plataformas print-online en una única redacción. Así, 110 años después de revolucionar la prensa en España, esta casa sigue innovando. A caballo de la actualidad, en esencia disruptiva.

«New Deal» con corazón

Buscar soluciones innovadoras y creativas para ayudar a salir del pozo a los mayores de 45 años procedentes de la construcción, mediante el autoempleo, es el «New Deal» que se ha propuesto la BCN Thinking Challenge


Por: Juan Carlos Valero / Día 22 de mayo – 2013 / Link ABC

Barcelona tiene una envidiable imagen internacional. Lo ha constatado el alcalde Trias en su reciente gira por Estados Unidos, donde ha regalado a sus homólogos de San Francisco y Los Ángeles camisetas de Messi y un libro del Celler de Can Roca.

Fútbol y gastronomía son ahora nuestras cartas de presentación, como en su día lo fueron las litografías del Discóbolo de Dalí y otros exclusivos presentes repartidos entre los señores de los anillos del COI con el noble objetivo de que concedieran el regalo de los Juegos Olímpicos de 1992.

Un estudio de Esade sobre la marca de Barcelona concluye que la ciudad no proyecta una imagen única en el mundo. Es percibida como una experiencia vibrante, como una ciudad creativa e innovadora, además de anhelado destino turístico y para vivir. Pero no sólo de fiesta vive Barcelona. Otro informe del Ayuntamiento y la Cámara de Comercio revela que, aunque no se perciba así, es la décima ciudad del mundo en producción científica, la duodécima en proyectos de inversión extranjera y la décimotercera en competitividad global. El estudio también constata que es un referente internacional en formación empresarial y la única ciudad europea con dos escuelas de negocios del «top 10».

Pero el «New Deal» de vender Barcelona al mundo ejerciendo el noble papel de locomotora económica debe completarse con otro objetivo no menos importante: combatir el desempleo. Europa avanza hacia una alianza para reducir el paro juvenil. No en vano, la proporción de desempleo entre los jóvenes europeos es el doble que el paro general registrado en todos los países, en idéntica proporción al de España, aunque en nuestro caso con cifras más abultadas. No lo digo yo, sino el catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Barcelona, Antón Costas, para quien el desempleo juvenil español ha adquirido el rango de «mito». A su juicio, el principal problema de España no es el paro juvenil, sino el paro a secas.

Buscar soluciones innovadoras y creativas para ayudar a salir del pozo a los mayores de 45 años procedentes de la construcción, mediante el autoempleo, es el «New Deal» que se ha propuesto la BCN Thinking Challenge, la primera maratón de emprendedores de Barcelona que reúne desde ayer en el claustro de la Universidad Abat Oliba a representantes de las universidades catalanas y también del CEU de Valencia y Madrid. Desplegar el talento y la inteligencia de nuestras universidades para combatir el paro de larga duración aporta el necesario corazón social a la exitosa imagen de Barcelona.

El factor suerte

Perseverar en el trabajo y levantarse ante cualquier traspiés mostrando nuestra cara más optimista supone un segundo blindaje para afrontar la travesía del desierto de esta crisis


Por: Juan Carlos Valero / Día 15 de mayo – 2013 / Link ABC

LA gala de los premios GoliADs en la que los estudiantes de Publicidad y Relaciones Públicas de la Universitat Abat Oliba-CEU juzgan el trabajo de los profesionales, convertirá mañana su magnífica aula magna en un casino donde 38 agencias de publicidad se la jugarán y lo apostarán todo con 180 piezas que se someten al veredicto de los David del sector. Los estudiantes plantan así cara a la situación de crisis y al pesimismo generalizado que conlleva, con un guiño a favor de granjearse la propia suerte.

En su libro «El club de los supervivientes», Ben Sherwood cita los resultados de un estudio realizado por los psicólogos de la Universidad de Cornell entre los atletas participantes en los Juegos Olímpicos de Barcelona 92. La conclusión de que los ganadores de la medalla de bronce eran más felices que los que obtuvieron la plata demuestra la capacidad de inversión que tenemos los seres humanos. Los medallistas de plata se sentían muy frustrados al pensar que «estuvieron a punto de ganar el oro». Contextualizaron haber alcanzado el podio en su derrota en la final y no en la gloria del triunfo sobre el resto de deportistas. Poder imaginar que las cosas pueden ser mucho peores, pero que afortunadamente no lo son; esa mentalidad de inversión o habilidad de convertir la mala suerte en buena suerte, nos blinda y nos hace más felices como a los atletas del bronce.

Todo depende de una mentalidad adecuada para llamar a la buena fortuna. Richard Wiseman recomienda en su libro «Nadie nace con suerte» prestar atención a las oportunidades que se nos presentan y exprimirlas al máximo, partiendo del principio de hacer caso a nuestras corazonadas para poner en funcionamiento lo que Malcolm Gladwell denomina «inteligencia intuitiva» en su libro de igual título. Perseverar en el trabajo y levantarse ante cualquier traspiés mostrando nuestra cara más optimista supone un segundo blindaje para afrontar la travesía del desierto de esta crisis. Ejemplos de perseverancia y de mentalidad de inversión son el viaje a los campamentos de refugiados palestinos que la periodista Ana Basanta relata en su último libro, «Líbano desconocido», o la incursión a los infiernos de la marginación en Barcelona de la mano del estudiante de Periodismo Jaume Vives Vives en su primer libro «Las putas comen en la mesa del rey». Una tercera muestra de cómo las pequeñas decisiones pueden acarrear grandes consecuencias, la narra el también periodista Jesús Martínez en su libro «Monopoly BCN», un reflexivo recorrido por la realidad financiera a través del conocido juego en el que se puede perder los ahorros si se dejan sólo en manos del factor suerte.

Un día de furia

 


Por: Juan Carlos Valero / Día 01 de mayo – 2013 / Link ABC

En una jor­na­da co­mo la que se pre­su­me que hoy vi­vi­rá Bar­ce­lo­na, me­ca eu­ro­pea de los an­ti­sis­te­ma, de­be­ría­mos pre­ser­var a nues­tra ciu­dad de la vio­len­cia por­que la ama­mos y pa­ra no caer en la hu­ma­ni­dad de los per­so­na­jes de «Bus­can­do a Ei­mish», pe­lí­cu­la de Ana Ro­drí­guez Ro­sell, que al fi­nal se dan cuen­ta lo im­por­tan­te que es el do­lor que cau­sa­mos a lo que más que­re­mos. Hoy, pri­me­ro de ma­yo, ha si­do de­cla­ra­da jor­na­da de al­to ries­go en Bar­ce­lo­na. Nues­tra ci­vi­li­za­da so­cie­dad me­di­te­rrá­nea no pe­li­gra por­que las ca­lles sean ocu­pa­das por la pro­tes­ta de los tra­ba­ja­do­res que acu­san a los po­de­ro­sos de per­pe­trar un «aus­te­ri­ci­dio» en­tre los más dé­bi­les. Tam­po­co com­pli­can el dis­po­si­ti­vo de or­den pú­bli­co los afi­cio­na­dos del Ba­yer…

Sin em­bar­go, la ciu­dad co­rre pe­li­gro. El ries­go de es­ta­lli­do so­cial en el sur de Eu­ro­pa es pa­ten­te y las cró­ni­cas fe­cha­das en Ita­lia, Fran­cia y tam­bién las de nues­tro país ad­vier­ten de un cli­ma de cre­cien­te cris­pa­ción po­lí­ti­ca. La de­ses­pe­ra­ción de vi­das que co­lap­san des­pués de per­der el em­pleo no pue­de tra­du­cir­se en vio­len­cia ha­cia los po­lí­ti­cos, co­mo ha ocu­rri­do en Ro­ma. El sín­to­ma ita­liano, el azo­te del po­pu­lis­mo fran­cés o el abis­mo que se abre a los pies del in­de­pen­den­tis­mo co­mo via­je pre­su­mi­ble­men­te re­den­tor, no pue­de te­ñir­se de vio­len­cia. Y en es­te em­pe­ño de­be­mos en­con­trar­nos to­dos los que ama­mos a Bar­ce­lo­na.

Me cuen­tan que el ojo del gran her­mano bar­ce­lo­nés an­da tuer­to por­que han si­do inu­ti­li­za­das vi­deo­cá­ma­ras de al­gu­nos ban­cos y tien­das de al­gu­nas ca­lles por don­de se pre­su­me que cir­cu­la­rán hoy las pro­tes­tas. De­be­mos evi­tar a to­da cos­ta que los te­le­dia­rios y por­ta­das de los pe­rió­di­cos de to­do el mun­do vuel­van a abrir con es­ce­nas de vio­len­cia en Bar­ce­lo­na. No po­de­mos en­fren­tar­nos a la si­tua­ción eco­nó­mi­ca con esa car­ga. Mu­chas per­so­nas que su­fren las in­cle­men­cias de la in­jus­ti­cia so­cial se en­fren­tan a sus ad­ver­si­da­des con ci­vis­mo, aun­que tam­bién su­fran es­trés y otros ma­les re­sul­tan­tes de la ten­sión acu­mu­la­da y la frus­tra­ción que ge­ne­ra el pa­ro.

Y en­tre quie­nes tie­nen la for­tu­na de tra­ba­jar, se ha de­mos­tra­do que la ge­ne­ro­si­dad me­jo­ra su bie­nes­tar y lo con­ser­van por más tiem­po que aque­llos que la re­ci­ben. Los be­ne­fi­cios de dar­se a los de­más re­du­cen la irri­ta­bi­li­dad, los sín­to­mas de­pre­si­vos y se duer­me me­jor. Tam­bién los que re­ci­ben en el en­torno la­bo­ral la ge­ne­ro­si­dad de sus com­pa­ñe­ros me­jo­ran en as­pec­tos co­mo la mo­ti­va­ción y la com­pe­ten­cia, lo que apo­ya la hi­pó­te­sis del be­ne­fi­cio mu­tuo. Del bien co­mún. De Bar­ce­lo­na co­mo el me­jor de los ac­ti­vos co­lec­ti­vos. Pa­ra evi­tar vol­ver a ser el es­ce­na­rio de un día de fu­ria.