Archivo mensual: enero 2013

Soberanía industrial

Simple y llanamente, la Generalitat no se ocupa del principal motor de la economía catalana desde finales de 2002


Por: Juan Carlos Valero / Día 30 de enero – 2013 / Link ABC

RESULTA paradójico que Reino Unido, país donde nació la revolución industrial, haya menospreciado la capacidad competitiva de los sectores manufactureros en favor de la economía del conocimiento. Una circunstancia que, además de explicar en buena medida su actual crisis, ha sido aprovechada por Alemania para forjar una leyenda industrial y exportadora a partir de convertir en una ventaja la etiqueta «Made in Germany» que los aliados le impusieron para marcar sus productos.

España figura entre las quince economías más industrializadas del mundo. Desde las primeras fábricas catalanas de aguardiente o las manufacturas reales del período ilustrado, la industrialización avanzó en nuestro país con dificultades durante el siglo XIX para estallar en la década de 1950 y consolidarse en los siguientes 50 años. Aunque en el 2000 se marcó un hito y un cambio de rumbo en la economía de las sociedades industrializadas por la irrupción de la economía del conocimiento, ahora es necesario decir bien alto que la industria no sólo forma parte nuestro pasado, sino que va a jugar un papel determinante en el futuro. Pero Cataluña carece de política industrial desde hace diez años. Lo ha advertido el presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, Miquel Valls, en el último programa «Converses» de la Cope. La culpa no es del flamante conseller Felip Puig, que lleva un mes al frente del megadepartamento que incluye también turismo, empleo, telecomunicaciones, moda… Simple y llanamente, la Generalitat no se ocupa del principal motor de la economía catalana desde finales de 2002, cuando Antoni Subirà abandonó ese departamento para regresar a las aulas del IESE. Al margen de Pujol, Subirà ha sido el político más longevo. Fue portavoz de CiU en Madrid de 1982 a 1989 y estuvo al frente del departamento de Industria durante 14 años, desde donde impulsó la internacionalización y extendió la implantación de infraestructuras tecnológicas avanzadas a diferentes sectores. Menos tiempo y huella dejaron Antoni Fernández Teixidó, Pere Esteve, Josep Huguet y Francesc Xavier Mena.

Aunque Subirà le ha dejado a Puig el listón muy alto, el actual conseller haría un flaco favor a la industria si traslada sus posiciones soberanistas a la creación de una etiqueta «Made in Catalonia», por ejemplo, subiéndose a la ola del aumento de las exportaciones. Otro colega de Subirà, el profesor Juan José Toribio, le recordaría que el tirón de las exportaciones se debe al paro, ya que nuestros productos son más competitivos porque, con los despidos, han caído los costes unitarios en la misma proporción que ha aumentado la productividad de los que todavía trabajan y hacen más por menos al haber rebajado sus salarios. Porque la globalización, recuerden, es hija de la economía y no entiende de soberanías.

Cataluña, cisne negro

Cien días después de la manifestación del Onze de Setembre de 2012, el tiempo parece haberse comprimido en Cataluña


Por: Juan Carlos Valero / Día 23 de enero – 2013 / Link ABC

Una de las tareas de los periodistas consiste en identificar y analizar las tendencias que transforman nuestras vidas. Descubrir los pespuntes del futuro, ponerse de puntillas, ampliar la visión y separarnos del revoltijo de la actualidad para intentar desentrañar lo que emergerá del momento actual.

Cien días después de la manifestación del Onze de Setembre de 2012, el tiempo parece haberse comprimido en Cataluña. Hoy, la mayoría independentista se erigirá soberana para emprender un camino repleto de obstáculos y de soledad, puesto que la secesión catalana no cuenta con ningún apoyo internacional.

Incluso Alex Salmond, primer ministro escocés, espejo en el que se miran Mas y Junqueras, se apresura a aclarar las diferencias entre ambos procesos al enfatizar que Escocia ha pactado con Reino Unido un referéndum que en ningún caso pretende desvincularse de la Corona británica, salir de la Commonwealth, prescindir del British Army, ni tampoco construir embajadas al margen del Foreign Office.

La incapacidad de pacto que Cataluña escenifica lanza un mensaje al mundo diametralmente opuesto al escocés y quebequés. Pero la historia está plagada de profecías incumplidas. ¿Cómo saber lo que nos depara el futuro? ¿Quién iba a pensar que el elegido por Jordi Pujol para sucederle en CiU, el Kennedy que tenía encandilada a Marta Ferrusola, iba a romper con la tradición pactista catalana? ¿Estaríamos donde estamos si Miquel Roca hubiera sido el ungido y fuera ahora el president?

Dejemos las ucronías; vale más la pena hacer conjeturas. «The Economist» lo hace fiando lejos el horizonte de su mirada con la publicación del libro “El mundo en 2050”, compendio optimista de todas las tendencias que impulsan un mundo que ahora nos pintan muy negro. Daniel Franklin, editor de la revista británica, alude a la aleatoriedad para curar en salud las profecías del libro. Son los cisnes negros a los que el ensayista Nassim Taleb hace referencia para referirse a las bandadas de hechos impredecibles que cruzan la historia.

El megacambio está en ciernes. Tanto en demografía, clima y auge de la democracia en los países ahora autoritarios, mientras sufrirá un retroceso en los libres. El incremento de las desigualdades en el mundo rico se antoja imparable, como las concentraciones urbanas, mientras China seguirá su apabullante dominio en un caso paradigmático de regreso al futuro. Las tormentas de destrucción creativa puede que nos empujen a un mundo mejor, pero Taleb también advierte que en el transcurso de una generación, «cualquier cosa que hoy en día sea frágil se habrá roto». A menos que Cataluña sea un cisne negro.

A Cataluña le falta «guanxi»

España en su conjunto vuelve a ser atractiva para los inversores. Aunque no se verbalice como brotes verdes, todo parece indicar que España emboca la senda de la recuperación


Por: Juan Carlos Valero / Día 16 de enero – 2013 / Link ABC

El BCN World, proyecto que nació en respuesta a Eurovegas en Madrid, amenaza seguir el mismo derrotero que la adjudicación a Acciona de la gestión de Aguas Ter-Llobregat. Cuatro meses después de que Mas vendiera el «nostre» complejo de casinos como un triunfo frente a la pérfida Madrid, nada se sabe de las inversiones anunciadas por el ex rey del «totxo» Enrique Bañuelos. Lo único seguro es que se tendrá que cambiar la ley catalana del juego.

Otro tanto ocurre con la proclama independentista, a la que CiU juega como si fuera un as en la manga, mientras la comunidad de Aragón aprovecha las oportunidades que ofrece la creciente inestabilidad de sus vecinos para «venderse» más seria y solvente ante los inversiones.

La idea de que la Franja pueda convertirse en territorio de maquiladoras, como la frontera mexicana con EEUU, y que los ricos catalanes emulen a Gerard Depardieu trasladando su residencia a Zaragoza para huir de la presión fiscal, me provoca escalofríos.

España en su conjunto vuelve a ser atractiva para los inversores. Aunque no se verbalice como brotes verdes, todo parece indicar que España emboca la senda de la recuperación y el dinero empieza a regresar atraído por las oportunidades y las reformas. Estamos en venta y, además, a buen precio, tal y como se ha puesto de manifiesto en el «Spain Investors Day» que hoy finaliza.

Con igual intensidad deberían las empresas españolas apostar por establecerse en China, país reemergente, porque hasta el año 1750 fue una potencia mundial, papel que ahora ha recuperado y no sólo por sus 1.300 millones, sino porque 670 millones de chinos serán de clase media en el año 2021. China no es una moda pasajera, asegura la doctora Eva Perea en su tesis «El acceso al mercado chino», defendida ayer en el campus de Bellesguard de la Universitat Abat Oliba-CEU. China va a cambiar nuestras vidas en las próximas décadas y, lejos de considerarlo como un problema, hay que contemplarlo como la vía de supervivencia ante la menguante demanda doméstica.

La doctora Perea contradice la idea de Friedman de que el mundo es plano. China es el paradigma de la vertiginosa velocidad de los cambios y de la necesaria flexibilidad y capacidad de adaptación que deben hacer gala las empresas para instalarse allí.

Además de captar personal local competente, es muy importante desarrollar un «guanxi» sólido, una red fluida de obligaciones y entendimiento basado en las relaciones, básicas para el establecimiento de alianzas. Ese capital social o «guanxi» tenemos que aprenderlo de los chinos.

El Exin Castillos de Artur

Las prisas son malas consejeras, pero a Mas le apremia el calendario porque ERC presiona para que la consulta independentista se haga en 2014


Por: Juan Carlos Valero / Día 09 de enero – 2013 / Link ABC

Minutos antes de asistir a la inauguración del AVE de Barcelona a Figueres, Artur Mas ejecutaba el segundo gran compromiso de los adquiridos entre CiU y ERC. En cinco días, el nuevo Govern ha celebrado dos reuniones. En la primera, aprobó el denominado Consejo de Transición Nacional. Ayer, creó la secretaria de Hacienda, la futura Agencia Tributaria catalana, un organismo que ocupará Georgina Arderiu, hasta ahora secretaria general del departamento de Economía y Conocimiento. La flamante émula de Montoro coordinará los servicios de recaudación de impuestos de las Diputaciones catalanas, el verdadero embrión de la Hacienda propia.

Las prisas son malas consejeras, pero a Mas le apremia el calendario porque ERC presiona para que la consulta independentista se haga en 2014. Pero al president Mas también le conviene mantener entretenida a la formación de Junqueras facilitando otra pieza del Exin Castillos para construir la Cataluña independiente. Satisfechos con la Consejo de Transición Nacional y la Hacienda catalana, es normal que ERC mantenga la boca cerrada ante el ridículo cosechado en la privatización de la gestión del agua que consumimos cinco millones de barceloneses y que ha obligado a la Generalitat a pleitear consigo misma.

A pesar del tamaño del enredo político y jurídico que ha provocado revocar la adjudicación a Acciona de la empresa pública Aguas Ter-Llobregat (ATLL), que puede comportar una cuantiosa indemnización a cargo de la Generalitat; Junqueras no ha dicho esta boca es mía. El Órgano Administrativo de Recursos Contractuales de Cataluña (OARCC) ha dado la razón a Aguas de Barcelona (Agbar) porque su director, el alto funcionario Juan Antonio Gallo, que accedió al cargo hace sólo seis meses mediante oposición y no a dedo, entiende que Acciona incumple el calendario de inversiones y por esa razón pudo presentar una oferta de tarifas del agua más competitiva, además de mantener los puestos de trabajo. Durante 2012, la ATLL incrementó sus tarifas nada menos que un 84,5% y se ha aprobado un 14% adicional para 2013. Esas subidas han comportado hasta ahora un aumento directo del 26% de los recibos del agua en Barcelona y muchos municipios de su entorno en sólo un año. El déficit de la ATLL arrancó en 2007 porque el tripartito decidió que los costes de explotación del agua no se compensarían mediante subida de tarifas, desfase que se agravó por las obras de emergencia durante la sequía de 2008. Ni entonces ni ahora, el partido de Junqueras se moja en el guirigay de un servicio tan básico. Importa más construir el «nostre» Exin Castillos.

Juego de lealtades

El president Mas ha dado instrucciones de reconstruir los puentes con Madrid para que su gobierno sea percibido dialogante y capaz de llegar a acuerdos, pero sin dejar de tensionar con la consulta secesionista


Por: Juan Carlos Valero / Día 02 de enero – 2013 / Link ABC

a historia nos enseña que la respuesta al extremismo no puede ser el extremismo. El Reino de España acudió a finales de 2012 al rescate de varias de sus partes, Cataluña entre ellas; y lo va a volver a hacer este año 2013 pese al órdago independentista lanzado por CiU y ERC y aunque las cifras de las necesidades financieras que baraja el revalidado conseller de Economía asciendan a la friolera de 18.000 millones de euros.

Ser unionista no es fácil. Supone nadar contra las corrientes a simple vista dominantes. Dentro de Cataluña, porque los prudentes son acusados de miedicas por parte de quienes, desprovistos de certezas, enarbolan sólo ilusiones sin percatarse de que a los ojos europeístas se antojan ilusos. Bastante tiene Europa con resolver la crisis del euro y el futuro de la propia Unión como para alentar que se abra la caja de Pandora de la integridad de los estados nacionales. ¿Qué gana Europa con una secesión en uno de sus Estados miembros?

Los unionistas también son vistos como salmones en el resto de España. El nuevo rescate que necesita Cataluña va a emponzoñar más a los españoles partidarios de no auxiliar a quienes desean abandonar el barco en los momentos más graves de su historia reciente. Tal vez por eso, el nuevo Govern ha tomado posesión bajo la consigna del diálogo con el Estado.

El president Mas ha dado instrucciones de reconstruir los puentes con Madrid para que su gobierno sea percibido dialogante y capaz de llegar a acuerdos, pero sin dejar de tensionar con la consulta secesionista.

El nuevo año arranca con pésimas posiciones para Cataluña. Además de necesitar un segundo rescate, la deuda de la Generalitat sigue en 44.000 millones de euros y las perspectivas de reducirla son peregrinas con un PIB en negativo y 646.000 desempleados, casi 100.000 más que cuando Artur Mas llegó a la presidencia hace dos años. Aunque el relato de Mas sea ahora dialogante y pactista, su estrategia sigue siendo claramente independentista y olvida el principal valor que preside las relaciones humanas e institucionales: la lealtad. Sin ella, ni las personas ni los pueblos llegan a ser nada y no tienen a nadie que acuda en su auxilio. En la vida, pero sobre todo en política, la lealtad resulta el único valor en el que se puede confiar. Porque todo el mundo valora más la confianza que las capacidades. Por más capacidades que tenga Cataluña, lamentablemente no granjea confianza. Con las lealtades no se juega.