Archivo mensual: enero 2012

Todo por Cataluña, pero sin nuestro dinero

 


Por: Juan Carlos Valero / Día 28 de enero – 2012/ Link ABC

La semana que hoy concluye pasará a la historia de Barcelona como una de las más nefastas para sus legítimas aspiraciones de mantener la posición preeminente en el mapamundi que obtuvo hace veinte años con la celebración de los Juegos Olímpicos. Aunque la capital catalana sigue beneficiándose del turismo y de la internacionalización de su economía en la estela del prestigio que se granjeó a partir de aquel acontecimiento global, el baño de realidad experimentado con el cierre de Spanair y la decisión del Ministerio de Fomento de mantener centralizada la gestión de El Prat, deja al descubierto un descarnado escenario.

La primera consideración es señalar lo obvio de la geografía: Madrid y Barcelona están muy cerca contempladas desde una perspectiva planetaria, que es la única posible en el sector del transporte aéreo. A pesar de su proximidad, Barajas y El Prat acogieron las mayores inversiones aeroportuarias de la pasada década en Europa. Iberia optó por replegarse en Madrid por lo antieconómico de tener dos bases tan cercanas. No obstante, mantiene las conexiones desde Barcelona a través de su participada Vueling, que sí que tiene su base en El Prat.

Pero las aspiraciones globales de Barcelona van más allá del medio y corto radio. Las líneas aéreas son en el siglo XXI lo que las calzadas romanas al comienzo de nuestra era y el ferrocarril en la industrialización. El transporte es el vector del progreso que François Quesnay relacionó con la doble circulación de la sangre para imaginar una representación gráfica de la circulación de la riqueza. La lectura de lo social a partir de la metáfora de lo vivo fue ampliada por Claude Henri de Saint-Simon con el concepto de red. Así, las vías de comunicación y la puesta en marcha de un sistema de crédito constituyeron el fundamento del industrialismo, en el sentido de que la circulación de las mercancías y personas son la sangre respecto al cuerpo humano, y el flujo del dinero su sistema nervioso.

Un multitudinario acto en el IESE escenificó en 2007 la voluntad del empresariado catalán de convertir el aeropuerto de Barcelona en una plataforma de vuelos intercontinentales con conexiones directas. Cuando SAS abandonaba su filial Spanair en 2009 se abrió una oportunidad para instrumentar ese objetivo de convertir Barcelona en un «hub». Un consorcio con mayoría de la Generalitat y del Ayuntamiento de Barcelona y una escasa presencia empresarial, compró por un euro la compañía con la aspiración de poner en valor la españolidad de Spanair a los ojos de otras aerolíneas, con el sano propósito de que entraran en su capital como socios industriales y así poder volar a Latinoamérica, donde los tratados bilaterales con España sólo permiten operar con compañías españolas.

Spanair, con la ayuda de 140 millones de euros de fondos públicos, ha intentado aliarse con Lufthansa, pero la alemana ya soportaba las compras de las aerolíneas Swiss, Bruselas, BMI y Austrian. También lo intentó con Turkish, con Singapore, con Avianca, la china HNA y finalmente con Qatar Airways. Pero la familia real del emirato árabe reclamaba más compromisos de inversión y garantías a la Generalitat para entrar en su capital. La decisión del gobierno catalán de abandonar Spanair ha sido la correcta y nadie debe alegrarse de este fracaso.

Lo verdaderamente esclarecedor en esta experiencia ha sido comprobar el escaso grado de compromiso demostrado por el empresariado catalán a la hora de respaldar el proyecto de Spanair más allá de las declaraciones o las presencias multitudinarias en un acto, siguiendo la máxima de que se construya Cataluña, pero nunca con su dinero.

La llave del futuro

 


Por: Juan Carlos Valero / Día 23 de enero – 2012/ Link ABC

En un mundo de abundancia que paradójicamente no ha eliminado la escasez, donde la tecnología digital ha creado una inteligencia global o noosfera y la comunicación es la base de cualquier actividad humana, las empresas ya no compiten en productos y servicios, sino en modelos de negocio. Y lo hacen en la nueva normalidad de la «tech age», la era de la tecnología donde la verdadera guerra se libra por la conquista de la atención y la primera batalla a ganar es la de la confianza.

Desde que Peter Drucker publicó en 1954 el primer manual de management, nadie discute que las dos áreas esenciales de cualquier actividad empresarial son el marketing y la innovación, y que el resto son funciones subsidiarias. Innovar es ver donde otros siguen cegados, abandonar los mares rojos de la competencia descarnada para emprender la singladura de tu propia reinvención en océanos azules. Con la creatividad considerada como recurso económico primigenio. Y el último que queda en épocas de vacas flacas.

Miquel Valls, presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, ha evitado el mayor riesgo del liderazgo: «la ceguera». Anticipándose a que el año que viene deja de ser obligatorio en España el recurso camaral, principal fuente de financiación de las cámaras, la de Barcelona se ha reinventado con la creación del Club Cambra, una plataforma de base online que facilita la realización de negocios y el acceso a servicios. La pertenencia al Club Cambra es gratuita y, entre otras ventajas, permite a pymes y autónomos acceder a una línea de financiación de La Caixa de 2.000 millones de euros.

Como la orientación a resultados sigue siendo vital (valemos lo que generamos), el cambio de paradigma y de orientación de la Cámara de Barcelona puede servir de modelo al resto de las españolas. Con la creación de una comunidad virtual de la que pueden formar parte gratuitamente las 250.000 empresas de Barcelona, se puede acceder, entre otros servicios, a las 1.500 cámaras de comercio repartidas por 180 países. De esta forma, la institución empresarial y de la sociedad civil, que no renuncia a su perfil de corporación de derecho público, se refunda con la internacionalización como meta y el santo y seña del conocimiento en red o «cloud talent network» sobre la base colaborativa del concepto «wikinomics», de Don Tapscott y Anthony Williams.

Darwin ya señaló que sólo sobrevive quien es más flexible y más se adapta al cambio. Pero en la puesta en escena de la propia reinvención que hizo esta semana la Cámara en la Llotja de Mar, pudo apreciarse lo que Patrick Dixon denomina la llave para saber cómo se siente la gente: emoción, que ha sido el mejor conductor durante los momentos de caos en la historia de la humanidad.

Al igual que la pasión de Steve Jobs dividió el mundo entre la gente Apple y el resto, Miquel Valls ha unido el creer con el crear en el recién alumbrado círculo virtuoso puesto al servicio de la evolución de los negocios en un mundo enRedado. En el futuro habrá socios del Club Cambra y lo demás.

Acciones sindicales no convencionales

La protesta más original es la que han protagonizado durante 24 horas los policías autonómicos al dirigirse a los ciudadanos en lengua castellana


Por: Juan Carlos Valero / Día 16 de enero – 2012/ Link ABC

LOS socialdemócratas recuerdan que la política no puede regirse por las leyes de la física, ciencia que ha avanzado notablemente en el estudio de la resistencia de los materiales. La resistencia de las sociedades es imprevisible, por más razonables que sean los recortes aplicados al Estado del Bienestar.

No hay más cera que la que arde, y el gasto público debe ser igual o inferior a lo que se ingresa, pero la tijera no puede ser ciega como la Justicia. La resistencia de los trabajadores que integran la primera línea de la civilización, los que se juegan el tipo al cumplir con su deber, lo han dejado esta semana meridianamente claro con una serie de acciones sindicales nada convencionales. Así, tanto los mossos como los funcionarios de prisiones han ido más allá de la simple manifestación y han protagonizado singulares encierros en cárceles y comisarías.

Pero la protesta más original es la que han protagonizado durante 24 horas los policías autonómicos al dirigirse a los ciudadanos en lengua castellana. Todo un torpedo en la línea de flotación de la construcción nacional que ha facilitado que el Govern se siente a la mesa negociadora, además de un peligroso precedente. La estrategia sindical fue el viernes recibida como una provocación por la Plataforma per la Llengua, que se apresuró a «deplorar un uso político de la lengua» por parte de los díscolos mossos. Como si la lengua fuera neutral en estos lares.

La construcción nacional de Cataluña se ha basado históricamente en cuatro pilares. El primero vino de la mano de la recuperación del autogobierno al destinar el edificio de la ciudadela militar, símbolo de la «ocupación», para que acogiera la sede del poder legislativo catalán, junto al zoológico. La inmersión lingüística, desde el jardín de infancia hasta la universidad y en toda la vida pública, constituyó el principal hecho diferencial desde tiempos del president Tarradellas. Una policía propia que diera viso de Estado y que, naturalmente, multara en catalán, y una televisión que se encargara de forjar el imaginario nacional, es decir, la construcción del pensamiento único, completaba las cuatro esquinas del nacionalismo. Un cuadrilátero ahora elevado con el «pal de paller» del pacto fiscal, o lo que es lo mismo: la reivindicación de la cartera.

El sindicalismo se basa en el binomio presión-negociación. Protestas convencionales como la huelga y la manifestación estaban descontadas por el Govern y no hicieron mella en su determinación manostijeras. Pero la presión policial de hablar en castellano ha cundido el efecto esperado. En TV3 y Catalunya Ràdio, donde la austeridad ya está llamando a la puerta, han tomado buena nota.

Crisis y desacato judicial

 


Por: Juan Carlos Valero / Día 09 de enero – 2012/ Link ABC

La reforma financiera y laboral son las estrellas de las innovaciones estructurales que nuestro país requiere para salir del hoyo de la crisis. Pero para hacerlo con plenas garantías, urge también mejorar la Justicia. En su discurso de investidura como presidente del Gobierno, Mariano Rajoy señaló la existencia de hasta siete sistemas informáticos diferentes en la administración de la justicia española. Un extremo que seguro que resuelve el menesteroso ministro Alberto Ruiz Gallardón.

La seguridad jurídica es la piedra angular del sistema económico occidental. Sin seguridad jurídica, la actividad se desarrolla sobre terreno pantanoso, elevando al infinito el riesgo que entraña cualquier operación o negocio. Instituciones como el Círculo de Economía han dejado meridianamente claro en sus documentos que la seguridad jurídica es fundamental para el desarrollo.

Para que exista seguridad jurídica, además de mayor celeridad en los procesos judiciales se requiere el cumplimiento de las sentencias. Un extremo que resulta exigible de oficio al resto de administraciones, al constituir éstas la espina dorsal del Estado de Derecho. Cumplir a pie juntillas las sentencias, sin menoscabo del resto de derechos, debería ser la pauta de conducta de cualquier responsable público.

La negativa del Ayuntamiento de Sant Boi a incluir en el presupuesto municipal de 2012 el abono de una indemnización de dos millones de euros a una farmacéutica de la localidad, supone un desacato a la sección tercera de la Sala Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, que ha ordenado la ejecución provisional de esa cantidad en cumplimiento de una sentencia anterior. El Ayuntamiento alega insolvencia económica y que de pagar esa cantidad «produciría graves perjuicios a la población».

Una sentencia firme de ejecución provisional es un pasivo cierto y determinado; es una obligación de pago superior a un crédito contingente. Alegar la situación de crisis económica para no acatarla introduce un grave precedente. Máxime, cuando en el presupuesto municipal del año vencido figuran viajes para «hermanarse» con Nicaragua y Rusia o gastos en protocolo y fiestas en los que se ahorraría más del doble del dinero para cumplir la sentencia.

En el escrito de descargos del ayuntamiento se apunta que no puede dejar de abonar los salarios de diciembre a sus más de 600 funcionarios, o el pago a cuenta del IRPF o del IVA, ni tampoco elevar los impuestos a la población, tres soluciones que otras administraciones han adoptado excepcionalmente para hacer frente a sus obligaciones. «Excusatio non petita, accusatio manifesta». Con este precedente, es posible que el Ayuntamiento de Sant Boi tampoco atienda a su responsabilidad en las muertes de cuatro niños en un túnel de bateo de béisbol presuntamente mal construido por sus técnicos.

¡Reiníciate!

 


Por: Juan Carlos Valero / Día 03 de enero – 2012/ Link ABC

Todo comienzo de año facilita los buenos propósitos: retomar el inglés, la práctica deportiva, una dieta… Son fechas que invitan a emprender mejoras y que actúan como palancas temporales para activar giros en nuestras vidas. No ha habido periodo en la historia sin que los hombres se consideraran inmersos en la crisis. Una expresión que amaga el inevitable fluir, el cambio, la transformación de las sociedades. Porque las crisis constituyen la lógica del devenir histórico de la humanidad.

Lo relevante ante la crisis es la actitud que adoptamos. Muchos son los ciudadanos que colapsan como nuestros ordenadores cuando son inoculados por el virus de la desesperanza o cuando se bloquean bruscamente ante la cantidad de tareas abiertas. La solución es siempre reiniciar. Al igual que las computadoras, necesitamos detenernos y encontrarnos a solas con nosotros mismos para reanudar el sistema operativo de nuestra existencia. En definitiva, «resetear» nuestras vidas, reanudándolas para, desde el compromiso, reemprenderlas con plenitud. Y para empezar con buen pie, lo mejor es leerse de un tirón (poco más de cien páginas) el último libro del filósofo e historiador Antonio Fornés, titulado con el estimulante apelativo «Reiníciate».

Editado por Diéresis,«Reiníciate» se presenta con el elocuente logo del botón de encendido. Su autor, que también es diplomado en Ciencias Religiosas y atesora un trío de másters (marketing, dirección de empresas y edición), repasa con tonificante escritura las vidas de una docena de personajes de la historia, el pensamiento y el arte para encumbrar la moraleja de que si ellos pudieron cambiar sus vidas, nosotros también podemos.

Fornés introduce al lector en las aperturas al infinito de hombres como Kant, que invita a asumir el control de nuestra propia vida atreviéndonos a pensar; de Pascal, que mutó ciencia por espíritu; o de gigantes de la literatura como Dostoievski y Tolstoi. También revela los miedos del temido Gengis Kan, el amor de Abelardo y Eloísa, el combate contra la infamia desde el compromiso de Voltaire, la capacidad de entrega de Kolbe, la sacrificada metamorfosis de Demóstenes y la huida a los Mares del Sur del bróker Gauguin para dedicarse a su pasión. Sé nadar gracias a que mi padrino, que fue jefe de un campamento de la OJE, me lanzó al agua sin contemplaciones. Todos necesitamos un empujón en nuestras vidas. Estar en paro es una situación lamentable que puede conducir al precipicio emocional, pero también supone una ocasión para volver a mirar en nuestro interior y preguntarnos qué es lo que realmente esperamos de nosotros mismos. Porque nunca hay que olvidar que el futuro es una puerta que siempre se abre desde el interior.