Archivo mensual: noviembre 2011

Ahuyentar al gran Macabro

De repente, los pasajeros de primera clase del Titanic europeo se han dado cuenta que por más que obliguen a los de tercera a tapar las vías de agua de sus camarotes, ellos también se hundirán si no se colocan en el puente de mando


Por: Juan Carlos Valero / Día 28 de noviembre – 2011 / Link ABC

Europa, como la ópera «Le grand Macabre» representada en el Liceo, se encuentra atenazada por el miedo a su destrucción si el euro se rompe. Alemania es la Claudia del espectáculo de la Fura dels Baus, una giganta que acapara toda la atención escénica, mientras el siniestro personaje del gran macabro lo encarnan los tenebrosos agoreros que anuncian la inminente muerte del proyecto europeo.

Al igual que en la obra, no hay que hacer caso a esos fantoches que meten el miedo en el cuerpo de la gente, porque el miedo paraliza mientras el mundo crece al 4%. Algunos expertos participantes en Borsadiner reconocían en privado que ahora ejercen de psicólogos de sus clientes, propietarios de grandes patrimonios, que atenazados por el miedo desplazan sus fortunas a Suiza, como si el cataclismo que supondría la rotura de la eurozona no fuera a alcanzarles. Afortunadamente, esta semana se ha producido una magnífica mala noticia al no poder Alemania colocar su última emisión de deuda. De repente, los pasajeros de primera clase del Titanic europeo se han dado cuenta que por más que obliguen a los de tercera a tapar las vías de agua de sus camarotes, ellos también se hundirán si no se colocan en el puente de mando para continuar la ruta de la construcción de Europa.

Antón Costas ha advertido en un debate de CatalunyaCaixa que algunas elites políticas y económicas españolas viven bajo lo que el catedrático denomina «síndrome de Berlín», parafraseando el de Estocolmo, aquel en el que las víctimas llegan a apreciar a sus captores. Para evitar la carga moral que supondría dejar que Europa se hunda, el experto propone impulsar una combinación de políticas de austeridad y de competitividad en los países periféricos con decididos estímulos de crecimiento en el núcleo de la eurozona con el apoyo del Banco Central Europeo, que debiera emular al de Inglaterra o a la Reserva Federal de EEUU. Completar la historia de éxito que todavía es la UE sería el pórtico de salida la crisis. Pero los españoles, además de las reformas pendientes, debemos recuperar valores como el de la palabra dada y erradicar la morosidad, causa del cierre de tres de cada cuatro empresas y cultivo de la corrupción, como ha recordado Antonio Cañete, secretario general de Pimec en el foro Cornellà Creació. Todavía no he leído el último libro de Eduard Punset, pero voy a procurar alejar entre los míos la macabra idea del fin del euro.

Borsadiner, oráculo del inversor

Como al Oráculo de Delfos, los catalanes podemos acudir a Borsadiner, el «templo» del dinero, la bolsa y otros mercados financieros que se instalará del 24 al 26 de noviembre en el Palacio de Congresos de Cataluña


Por: Juan Carlos Valero / Día 20 de noviembre – 2011 / Link ABC

Mientras el nuevo gobierno que surja hoy de las urnas coge por los cuernos al Minotauro de la crisis para evitar ser intervenidos en el laberinto europeo, los pequeños ahorradores se han dado cuenta que en la actual situación, la de mayor incertidumbre financiera de las últimas décadas, ya no existen valores refugio ni activos sin riesgo.

Invertir los ahorros se ha convertido en un deporte peligroso y, ahora más que nunca, los pequeños inversores buscan consejos, referencias y compartir sus experiencias con otros ahorradores. Como al Oráculo de Delfos, los catalanes podemos acudir a Borsadiner, el «templo» del dinero, la bolsa y otros mercados financieros que se instalará del 24 al 26 de noviembre en el Palacio de Congresos de Cataluña. Y formular nuestras preguntas a las 32 empresas participantes, 50 expertos conferenciantes y 30 analistas nacionales e internacionales de las jornadas profesionales. Como anticipo, Rafael Rubio, veterano colega del periodismo económico, director de Borsadiner y del semanario Inversión y autor del libro «¡Manos arriba! Esto es un banco»; adelanta que lo más inquietante del momento actual no es la prima de riesgo, sino que llevamos meses y meses sin que los políticos de la Unión Europea sean capaces de tomar una decisión en dos tiempos: que a corto plazo una institución compre todos los bonos y a largo que Alemania asuma la necesidad de emitir eurobonos.

En el panorama doméstico se avecina una vuelta de calcetín a la España que proclamó Alfonso Guerra, aquella que no iba a conocerla ni la madre la que la parió. El experto pronostica que en poco tiempo la sociedad española sufrirá una profunda transformación más allá de finalizar la reforma financiera y de abordar la laboral, porque regresarán impuestos como el de patrimonio y donaciones, aumentarán el IVA, la fiscalidad del ahorro y el IRPF, y para compensar, bajará el de sociedades y habrá ayudas para emprender. A los ahorradores, Rubio aclara que el objetivo de Borsadiner no es animarles a entrar en Bolsa en estos momentos. Todo lo contrario; el experto llama a la prudencia, por más ansiedad que se tenga de recuperar las pérdidas de agosto y las no recuperadas en 2008. No obstante, quien tenga la suficiente sangre fría y capacidad para dormir bien, puede regresar al parqué porque hay un puñado de empresas españolas con rentabilidades del 15% al 25% gracias a su diversificación internacional. Entre tanto, el stand dedicado al oro seguirá atrayendo a los visitantes, que encontrarán la novedosa inversión en Parques Solares de Navarra mientras sortean las musas de los bancos que intentarán captar sus ahorros con productos tradicionales. En economía, también se impone la moda vintage.

El mensaje equivocado

El riesgo es bueno como motor de la economía, pero sin consecuencias resulta pernicioso. Porque los rescates incentivan a seguir con las mismas prácticas: «business as usual»


Por: Juan Carlos Valero / Día 14 de noviembre – 2011 / Link ABC

La América keynesiana frente a la Europa monetarista. Dos realidades aparentemente opuestas con distintos mensajes. Para Robert Aumann, Premio Nobel de Economía en 2005, el mensaje correcto en economía debe seguir la máxima latina «si vis pacem, para bellum» (si quieres la paz, prepara la guerra). Aumann ingresó el jueves como académico correspondiente de Israel en la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras (Racef), la única que tiene su sede en Barcelona, y demostró matemáticamente que bajar impuestos aumenta a la larga los ingresos públicos.

El riesgo es bueno como motor de la economía, pero sin consecuencias resulta pernicioso. Porque los rescates incentivan a seguir con las mismas prácticas: «business as usual». Si siempre hay alguien que acaba pagando, se infantilizan nuestras decisiones y desaparece la responsabilidad individual de procurar el bien a los nuestros. Que Hacienda procesara en su día a Lola Flores fue un mensaje correcto para incentivar que todos paguemos impuestos, mientras la ausencia de riesgo (responsabilidades penales) en las decisiones políticas y financieras incentiva a la ciudadanía a emular a sus dirigentes, cual Lazarillo de Tormes en el reino de la picaresca. El pensamiento aumanniano, enmarcado en la teoría de los juegos, resta sentido estratégico al «ahora», a las decisiones de aparente buena voluntad a corto plazo. Aumman defiende que del mismo modo que la búsqueda inmediata de la paz puede conducir al inicio súbito de la guerra, puesto que el enemigo interpretaría tu deseo de paz como debilidad que querría aprovechar, determinadas políticas monetarias pueden provocar efectos indeseables e incluso opuestos al deseado. El puro «ahora» no debe ser importante para los gobernantes.

A juicio del nuevo académico, no se logra estabilidad presupuestaria inmediata simplemente con recortes masivos de servicios sociales y con aumento de impuestos. Aunque parezca el camino más corto, el resultado será que los ciudadanos inhibirán su actividad para evitar el riesgo de pérdidas en un escenario depresivo. Lo que se conseguirá en realidad será una reducción de expectativas que limitará la inversión y, por tanto, cercenará el crecimiento a medio plazo impidiendo cualquier recuperación. Las estrategias a largo plazo, las de toda la vida, contienen el mensaje correcto. De ahí que sea más difícil el engaño en una transacción cotidiana, como comprar el pan, que en la compra única de una alfombra durante un viaje turístico. Jaime Gil Aluja, presidente de la Racef y padre de la teoría de la incertidumbre, pone el ejemplo del panadero que descarta el incentivo de sacarse de encima el pan duro porque, de hacerlo, sabe que el cliente no volverá. Ahora que la tecnología lo permite, votar debería ser como ir a la panadería.

La necesaria revolución cultural

Tenemos que aprovechar las oportunidades, por minúsculas que sean. Hemos de arriesgarnos más en nuestras vidas. Con coraje. Con un par… de cambios


Por: Juan Carlos Valero / Día 07 de noviembre – 2011 / Link ABC

Más allá de la «la peligrosa fascinación por el mandarinato chino» que Felipe González advertía entre dirigentes europeos y estadounidenses, el ex presidente español ha reclamado en el foro CornellàCreació una revolución cultural en España. Un cambio que, lejos de la gran purga que supuso en la China de Mao, siga el pragmatismo de una de sus más significativas víctimas, Deng Xiaoping, viejo amigo de González que le enseñó aquella máxima de Confucio que parte de no conceder importancia al color del gato mientras cace ratones.

Abrazar la innovación en todas sus variables, como lo hace Llambrich Precisió, que de fabricar brocas industriales ahora las diseña médicas. O Gutman, proveedor de componentes aeronáuticos y aeroespaciales, introducida con éxito en el campo de la biotecnología y que sueña con fabricar un exoesqueleto que permita caminar a parapléjicos.

Innovación de procesos, como hizo Amancio Ortega inspirándose en el textil catalán para construir Inditex, mientras ahora ese atomizado sector industrial se renueva en Cataluña mediante un clúster, presidido por Roser Ramos, que intenta agrupar a 3.000 firmas. Innovación creativa, como la propuesta «Cookcircus» de Carlos Rondón y Xavier Agulló, una revista digital nada menos que de «metagastronomía».

Una revolución cultural que, más allá de apostar por la innovación, debería acabar con viejas costumbres, viejos hábitos y viejos modos de pensar. Finiquitar la unamuniana que «inventen ellos» o que un título académico sólo sirva para demandar empleo y no para transformar los conocimientos adquiridos en una oferta que ayude a los demás creando valor.

Un cambio que pulverice viejos hábitos como asociar exclusivamente los salarios al coste de la vida sin contar con la productividad y la situación de la empresa, como han acordado ahora la patronal Fomento del Trabajo y los sindicatos UGT y CC.OO. mediante la firma del tercer pacto interprofesional.

Una transformación en el sistema de enseñanza que suponga entrenar los conocimientos adquiridos, para que nunca más en una facultad de Empresariales sólo el 14% de sus alumnos aspire a ser empresario. Y el cambio más profundo de la vieja forma de pensar, el que implica que los padres prioricen ayudar a sus hijos a que emprendan su porvenir, financiando sus proyectos, antes que para la compra de un piso.

Tenemos que aprovechar las oportunidades, por minúsculas que sean. Hemos de arriesgarnos más en nuestras vidas. Con coraje. Con un par… de cambios. Porque o nos lanzamos a innovar en nuestras propias existencias, reprogramando nuestro futuro, o el colapso será total.