Archivo mensual: agosto 2011

Economía hasta en las aulas

Al igual que las cajas han sufrido un duro ajuste, la pelota futbolítsica se desinfla más que la gaita de Hevia

Por: Juan Carlos Valero / Día 29 de agosto – 2011 / Link ABC.es

En las postrimerías de agosto solemos plantearnos buenos propósitos para iniciar el nuevo curso. Volver al inglés por enésima vez, al gimnasio o comprar cada día el ABC para obtener un portátil a precio de ganga, son algunos de los objetivos que me han comentado amigos y familiares. España ha logrado el indudable éxito como país de haber incorporado en poco tiempo al sistema educativo reglado a la totalidad de la población. El analfabetismo en la década de los 60 era elevadísimo y hoy casi ha desaparecido. Excepto en materia económica. Se ha producido un gran avance, pero los resultados del sistema educativo son muy malos en términos comparados y seguimos invirtiendo más tiempo a la compra de cualquier prenda de vestir que en contratar un producto financiero. Incluso ante hipotecas que nos obligan durante 30 y 40 años, nos ponemos en manos del primer empleado de nuestra entidad habitual. Sin molestarnos en comparar e incluso entender lo que firmamos. Por suerte, la formación económica va a adquirir este curso más protagonismo en la escuela. El próximo informe Pisa de 2012, documento que mide las destrezas de los alumnos de 15 años en matemáticas, lectura y ciencias naturales, evaluará también la cultura financiera. Para los escolares, la educación en economía práctica es ya una materia transversal, gracias a una iniciativa de BBVA que persigue potenciar actitudes positivas frente al uso del dinero, como la responsabilidad, el ahorro, la prudencia, el esfuerzo o la solidaridad. El objetivo es ayudar a los chicos a tomar decisiones mediante la reflexión. Ahora que los españoles hemos descubierto que tenemos una prima cuya relación con un tipo alemán nos obliga incluso a reformar la Constitución, bueno es saber que el Banco de España y la CNMV desarrollan un plan de educación financiera básica que, entre otras iniciativas, incluye la página http://www.finanzasparatodos.es Nadie discute que la formación condiciona y condicionará el bienestar de los ciudadanos y el funcionamiento de la economía de las próximas décadas. Presumo que nuestro analfabetismo económico subyace en esta crisis que cumple cuatro años. Formar a los informadores contribuiría a democratizar y elevar la calidad del conocimiento económico. Entidades como Ibercaja, en colaboración con la Universidad de Zaragoza, llevan siete años formando a periodistas en la doctrina de Adam Smith. Lamentablemente, Cataluña carece de este tipo de iniciativas. Lo digo porque en la aprobación de los Presupuestos del Govern, una joven colega de la competencia me preguntó inocentemente: «¿De dónde obtiene el Govern los ingresos?». Ella no habría superado Pisa.

La reforma futbolística pendiente

Al igual que las cajas han sufrido un duro ajuste, la pelota futbolítsica se desinfla más que la gaita de Hevia

Por: Juan Carlos Valero / Día 16 de agosto – 2011 / Link ABC.es

QUÉ triste fin de semana sin fútbol! Menos mal que el partido de ida de la Supercopa en el Santiago Bernabéu actuó el domingo de bálsamo para los aficionados, esas almas en pena que han vagado lo que llevamos de verano sin ver sentido en sus vidas, a la espera de que comenzara la Liga BBVA. Una huelga de los jugadores en reclamación de sus pingües salarios ha arrebatado a los españoles la única válvula de ensoñación y pasión que quedaba en este deprimente agosto en materia económica.La huelga de los jugadores nos ha situado frente al espejo de que la futbolística es la penúltima de las reformas pendientes en nuestro país. Somos campeones del mundo y tenemos a dos de los mejores equipos que juegan en una liga que pomposamente denominamos de las Estrellas. Sin embargo, excepto el Barça y el Real Madrid y alguna otra excepción, la Liga BBVA y la de Segunda están en bancarrota, asegura el doctor José María Gay de Liébana, profesor titular de Economía Financiera y Contabilidad de la Universidad de Barcelona.

Al igual que la reforma financiera ha obligado al sector de cajas a un duro ajuste para asumir su elevado endeudamiento fiado al ladrillo, la pelota futbolística se desinfla más que la gaita de Hevia tras un concierto. Ningún dato se salva del «default» o quiebra técnica. De hecho, muchos clubes están en concurso de acreedores y los dedos de una mano bastarían para contar los que superarían el más benévolo de los test de estrés financiero. La productividad económica del fútbol español es más alarmante que en cualquier otro sector. La Liga ingresa 0,89 euros por cada euro que gasta. O lo que es lo mismo: se estira más el brazo que la manga. Destaca el impacto de los costes laborales, que alcanza el 87% de la facturación de los clubes en una Liga que se ha estrellado en las últimas temporadas con un cierre de más de 200 millones de pérdidas. La descompensación es aún mayor en Segunda A, donde los costes laborales se sitúan en el 113% de los ingresos de explotación. En aras de la supervivencia, De Liébana aconseja una devaluación salarial y rebajar los costes de los fichajes. Un extremo que en Segunda A supone la práctica vuelta al amateurismo. De lo contrario, nuestro fútbol se encamina hacia el desastre. Pero no sufran, siempre queda la alternativa de salvar las cuentas del fútbol con fondos públicos. ¿Sorprendería que los españoles prefieran ayudar con sus impuestos a sus ídolos antes que a los banqueros? ¿Quienes dan más sentido a sus vidas?

Barcelona, centro de la movilidad

Al igual que en 1888, 1929 y 1992, cuando el hard y el soft de la ciudad dieron saltos de gigante, presumo que ahora sucederá algo similar a raíz de la elección de Barcelona como capital mundial de la tecnología móvil

Por: Juan Carlos Valero / Día 01 de agosto – 2011 / Link ABC.es

La historia de Barcelona transcurre a golpe de retos. En 1888, la modernidad llegó de la mano de una Exposición Universal que se repitió en 1929 compartida con Sevilla. Pero fue a partir de 1992 cuando Barcelona empezó a lucir en el mapamundi como destino deseado, hasta el punto de que ahora florece una intensa inversión hotelera que está dando salida al lánguido mercado inmobiliario mediante la reconversión de edificios de oficinas y viviendas en hoteles y apartamentos turísticos, señala la consultora BricGlobal.

Aquellos hitos de la modernidad fueron faros de innovación y reconocimiento internacional, lo que contribuyó a la autoestima ciudadana y a la creación de Barcelona como «lovemark», además de comportar profundas transformaciones urbanas gracias a la colaboración público-privada. Al igual que en 1888, 1929 y 1992, cuando el hard y el soft de la ciudad dieron saltos de gigante, presumo que ahora sucederá algo similar a raíz de la elección de Barcelona como capital mundial de la tecnología móvil. Nadie discute que los dispositivos de comunicación móvil son el cetro de la modernidad, hasta el punto de que la más pequeña de las pantallas deviene el escaparate de la vida líquida.

En tres años, todos los móviles van a tener acceso a internet y este fenómeno también se vivirá en continentes en vías de desarrollo, donde 2.000 millones de personas accederán a la red. Se abre así un mercado casi infinito en el que Barcelona se alza como referente, al tiempo que en nuestro país el sector del e-commerce vence a la crisis. Su potencia se debe a la penetración de internet y al aumento de los compradores online más allá de la reserva de un hotel o billete de avión. Pero todavía estamos a medio camino de las tasas de EE.UU. y Canadá, donde los «online buyers» suponen el 77% de la población. En esa estela, un grupo de empresarios catalanes ha creado agruping.com, un gran almacén de comercio electrónico de tiendas «outlet» que permite adquirir marcas a precios «low cost» gracias a la compra agrupada. Su expectativa es ser «el edreams de los outlets», señala Alberto Román, cara visible de una inversión de 3 millones que aspira a participar en el segmento online retail, subsector que la consultora Forrester estima que alcanzará los 4.804 millones de euros en 2014. Por Barcelona y el móvil, cetro del siglo XXI, fluirá la vida.